Que la sangre de los inocentes caiga sobre sus asesinos
La orgía de sangre nacional afecta por igual a mujeres y hombres de todas las edades y condiciones sociales, niñas, niños, adolescentes, jóvenes y adultos, pobres y ricos, letrados y no letrados. Nadie está a salvo en el país.
Madres buscadoras de sus hijas e hijos desaparecidos encontraron en una fosa clandestina en Zacapu, Michoacán, 1,600 dientes de niñas y niños menores de 6 años. Ahí estaban enterrados, los sacaron con sus manos.Ningún hecho en este plano y dimensión terrenal mata en vida a madres y padres solo la muerte de una hija o de un hijo.
La magnitud de la tragedia enloquece y obliga a aullar permanentemente de dolor.Ahora, imagínense el infierno en la tierra de madres y padres que ven desaparecer a una hija o un hijo y, peor todavía, al saber que fue asesinado y descuartizado y no saber dónde quedó su cadáver para sepultarle.
Las puertas de ese infierno en la tierra son todos los días abiertas en México, a lo largo y ancho del territorio nacional, por los sicarios del crimen organizado y del narcotráfico contra decenas de mexicanos.
La orgía de sangre afecta por igual a mujeres y hombres de todas las edades y condiciones sociales, niñas, niños, adolescentes, jóvenes y adultos, pobres y ricos, letrados y no letrados. Nadie está a salvo en el país.Madres buscadoras de sus hijas e hijos desaparecidos encontraron en una fosa clandestina en Zacapu, Michoacán, 1,600 dientes de niñas y niños menores de 6 años. Ahí estaban enterrados, los sacaron con sus manos.
Es el horror de un gigantesco crematorio clandestino, una enorme fosa donde estarían los restos de cientos de niños de entre 1 y 6 años. Esto debiera ser un escándalo, esto tendría que enojar a todo un país.
¿Hasta cuándo vamos a despertar como sociedad? ¿O vamos a seguir normalizando (la cada vez más brutal violencia) lo que no es normal?, cuestiona con justa razón el analista Manuel López San Martin.
El caso comenzó a ser documentado por el colectivo Buscando Cuerpos en Todo México, encabezado por Margarita López. Según la información difundida sobre el caso, las labores de búsqueda en un predio de Zacapu comenzaron en 2021.Desde 2023 alrededor de 80 niños habrían sido cremados en una fosa clandestina en el municipio de Zacapu, Michoacán,
“lo más seguro es que estos niños fueron víctimas de explotación sexual, de tráfico de órganos o pornografía”, dijo la madre buscadora Margarita López.Desde 2023 alrededor de 80 niños habrían sido cremados en una fosa clandestina en el municipio de Zacapu, Michoacán,
“lo más seguro es que estos niños fueron víctimas de explotación sexual, de tráfico de órganos o pornografía”, dijo la madre buscadora Margarita López.Indignados ante estos crímenes de lesa humanidad no podemos más que aludir a la frase bíblica en el Evangelio de Mateo, capítulo 27, versículo 25.
¡Que la sangre de los inocentes caiga sobre sus asesinos, sobre sus hijos y los hijos de sus hijos!Plenamente convencidos que Dios existe y que es el Juez Supremo y que, por tanto, existe la justicia divina, racionalmente estamos obligados, también, a exigir justicia humana, fundada y motivada en el Estado de derecho, la Constitución y sus leyes.
Corresponde a los servidores públicos responsables de la procuración y administración de justicia cumplir con la insoslayable obligación constitucional de garantizar y preservar la integridad física y, sobre todo, la vida de los gobernados.


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