viernes, 20 de septiembre de 2013

Jardines para reducir deslaves

Ciudad de México.- Con una tecnología desarrollada en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) los taludes de las carreteras nacionales podrían convertirse en jardines monumentales, y de esa manera reducir el número de deslaves e incomunicación entre poblaciones.
El objetivo principal es emplearla en los taludes rocosos ya que además de obtener espacios verdes en las carreteras se conseguiría hacerlos más seguros con la siembra de una vegetación correcta, ya que la función de las plantas es retener el suelo.
El investigador de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Zaragoza de la UNAM, Arcadio Monroy Ata, ha estudiado procedimientos de una técnica llamada hidrosiembra, que permite realizar “tapizados verdes” para poblar los taludes que delimitan las carreteras.
La hidrosiembra permite el esparcimiento vegetal sobre las superficies rocosas; ésta contiene semillas, sustancias retenedoras de humedad, adherentes y fertilizantes químicos, entre otros componentes. Si se hace en temporadas de lluvia la vegetación se establece y las plantas buscan enraizar, así crecen en un sitio sin suelo o que tiene pendientes muy inclinadas.
No obstante, todos estos componentes son de origen artificial, cuyos químicos tienen un impacto medioambiental. Ahora, el equipo científico de la UNAM ha desarrollado una formulación completamente orgánica que resuelve el problema, mejora el crecimiento de las plantaciones y tiene un costo menor a los del mercado. Además, previamente, habían demostrado que la hidorsiembra es un mejor método que el uso de geomalla, demostrando ser una ecotecnia con más ventajas.
Para ello, los universitarios han sustituido los productos químicos por naturales. Por ejemplo, para retener la humedad emplean aserrín o musgo en lugar de hidrogeles; utilizan micorrizas (hongos que se asocian con las plantas y generan una simbiosis de mutuo beneficio) en sustitución de fertilizantes químicos, y desarrollaron un polímero a base de nopal para asegurar la gran adherencia de las plantas a los taludes.
Al emplear las micorrizas, además forman agregados de suelo que le dan estabilidad, permiten adherirse mejor a la roca o al sustrato.
En la hidrosiembra también se usan formulaciones químicas para el control de hongos y bacterias que no son benéficos; en el caso del desarrollo universitario utilizaron aceite de esencia romero que sirve de igual manera.
El desarrollo universitario puede utilizarse casi para cualquier vegetación en taludes con poco suelo o gran inclinación, de hasta 45 grados; si se requiere de una mayor, de hasta 90 grados, se utilizaría una malla de planta de yute para retenerlo, puesto que la lluvia o algún otro fenómeno meteorológico podrían desestabilizar la hidrosiembra.

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