miércoles, 9 de julio de 2014

Se oponen PRI y PAN en Senado a debatir cambios en artículos de Ley de Pemex

México, DF. - Al iniciarse el debate en lo particular del tercer dictamen de las leyes secundarias en materia energética, senadores del PRD advirtieron que se pone en peligro el contrato colectivo de los trabajadores petroleros y electricistas, y se abre la puerta para el despido de miles de sindicalizados tanto de Petróleos Mexicanos (Pemex) como de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
El senador perredista Alejandro Encinas propuso modificar por ello los artículos 71,72 y 73 de la ley de Petróleos Mexicanos, toda vez que en esos ordenamientos se establece que será el consejo de administración de la aún paraestatal el que determine tanto la revisión del contrato colectivo y las remuneraciones, serán distintas a las previstas en el artículo 127 constitucional.
En ese artículo 73, detalló Encinas, se establece que “las remuneraciones para el personal se calcularán de manera equivalente a las existentes en la industria o actividades que se trate, teniendo como criterio rector que, dadas las condiciones en el mercado laboral nacional e internacional, las empresas cuenten y conserven los trabajadores idóneos para cumplir eficazmente con su objeto, conforme a los tabuladores aprobados”.
Encinas recalcó que ello implica que se abroga el contrato colectivo de trabajo de los petroleros y se lanzará a la calle a miles de ellos, situación similar con los trabajadores de la CFE.
La propuestas de Encinas, sin embrago ni si quiera fueron sometidas a discusión, la mayoría PRI-PAN votó en contra y uno de los legisladores que alzaron la mano para impedir que se debatieran y se modificaran esas disposiciones que atentan contra el contrato colectivo de los trabajadores petroleros fue el dirigente de ese gremio, el senador del PRI, Carlos Romero Deschamps.
A diferencia de un día antes en que el secretario general del sindicato petrolero alzó la voz y participó por primera vez en el debate, hoy de nueva cuenta volvió a su mutismo habitual.

La Jornada

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