sábado, 13 de diciembre de 2014

CNDH ve omisiones en casos Tlatlaya e Iguala

Ciudad de México.- El presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González, hizo un sentido reclamo por las omisiones y la corrupción que desde el Estado provocaron violaciones de derechos en el país, como en las ocurridas en los casos Tlatlaya e Iguala.
Durante la ceremonia de entrega del Premio Nacional de Derechos Humanos 2014, consideró que existe una crisis de derechos humanos en algunas regiones del país, así como desconfianza en el Estado provocada por la violencia, la inseguridad, la corrupción y la impunidad.
Consideró que los hechos en ambas entidades, no son producto de una generación espontánea, y cuestionó "¿dónde estaban las instituciones de seguridad del Estado que debían prevenir los riesgos y las amenazas a la seguridad interior? ¿Qué hacían las autoridades competentes de los distintos niveles de Gobierno cuando acontecían esos deleznables episodios?".
El ombudsman nacional señaló que es imposible volver a la "normalidad", puesto que ésta estaba asentada en la simulación, la indolencia y la falta de responsabilidad pública.
Por ello, González Perez destacó impostergable erradicar la impunidad y ubicar en el centro de la Administración pública la protección de derechos humanos, así como aplicar la ley de forma oportuna.
El titular de la CNDH reiteró su postura en favor de la protesta social libre, pacífica y realizada dentro del marco legal, en la cual las autoridades sancionen a quienes incurren en la violencia.
Las manifestaciones son una expresión de hartazgo ante la impunidad, dijo, por lo cual las autoridades deben ser autocríticas y deben entender la complejidad del enojo colectivo.
"Por complejas que sean las circunstancias, México no puede permitir el debilitamiento de su Estado de derecho", afirmó.
Durante el evento el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, reconoció que en materia de Derechos Humanos, prevalecen desafíos importantes, que dijo, “no debemos ni vamos a ignorar”, pues su defensa y promoción es una obligación y una responsabilidad de todos.
Aclaró que en dos años el Gobierno de la República ha aceptado todas las recomendaciones emitidas por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), mismas que se han reducido en un 60 por ciento con relación a 2012, sostuvo.
Al presidir la entrega del Premio Nacional de los Derechos Humanos 2014, en la Residencia Oficial de Los Pinos, señaló que a través del Programa Nacional de Derechos Humanos, el gobierno federal ha acelerado la capacitación de los servidores públicos en ese tema.
“Nuestro objetivo es crear una nueva cultura en materia de Derechos Humanos, que norme la actuación de cada una de las instancias del Estado Mexicano”, detalló.
El mandatario indicó que este premio es una muestra del trabajo conjunto en favor de esta causa, que convoca y compromete a todos, pues aclaró que el fortalecimiento de los derechos implica, todo un proceso de cambio, de capacidad y de compromiso de todos, autoridades y sociedad.
“Debemos ajustar todo lo necesario para garantizar los derechos de todas las personas”.

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