jueves, 26 de noviembre de 2015

Perfilando

Caso San Julián
Duarte y Pepe

Por: Iván Calderón

En la tan sonada comida del rancho de San Julián, en el municipio de Perote, se demostrará la unidad priista que extrañas voces han pretendido alterar.
Duarte, se sentará con el senador José Yunes Zorrilla, previo a su informe de actividades legislativas.
Allí, el gobernador veracruzano podrá muy en claro que antes de los desaires o las diatribas, se encuentran los acuerdos, y el trabajo en equipo.
Con Duarte, llegarán todos, y se congregarán significativos actores políticos veracruzanos, e incluso los tiradores a la grande.
El presidente del partido Alberto Silva Ramos, el líder de la bancada priista en San Lázaro, Erick Lagos, el vicecoordinador nacional Jorge Carvallo, así como Adolfo Mota, Tomás Ruiz, o Flavino Ríos, así como el otro senador Héctor Yunes, entre los presentes.
Asistirán también, los indisolubles activos del Revolucionario Institucional, quienes darán certeza de aunque un poco tarde, finalmente trabajarán en una sola dirección.
Hay que decirlo, en el emblemático rancho peroteño, no emergerá el santificado humo blanco, ni saldrá ningún candidato a gobernador.
Que nadie se equivoque.
La fiesta de Pepe Yunes Zorrilla, será traducida por los politólogos, como una comida unificadora, y el inicio, ahora sí, de la designación de quién será el bueno para el bienio.
De todos los aspirantes a la gubernatura de Veracruz, José Yunes Zorrilla es el único que se encuentra en la histórica posición de decidir si ser de dos, o de seis.
Pepe Yunes si quiere, puede ser gobernador de 730 días, o esperar desde el senado convertirse en el 2016, en el mandatario para el siguiente sexenio.
Ningún otro de los candidateables cuenta con esta privilegiada, pero difícil posición.
Es más, ante esta complejidad, se dice que Pepe Yunes pactará con el Duartismo.
Y es que aunque muchos no lo quieran aceptar, Javier Duarte mantiene el control priista en la entidad, y desde que llegó al Palacio de Gobierno ha ofrecido substanciales victorias para su partido.
De esto, no existe ninguna duda.
Los que andan un tanto acelerados son la gente y el mismo senador Héctor Yunes Landa.
Sin embargo, Héctor Yunes ha demostrado no ser un factor de paz y tranquilidad dentro del PRI.
Héctor, mantiene un claro desencuentro con Duarte, y en ninguno de los casos, el ala Duartista apoyará la llegada de Yunes Landa.
Mientras que con Pepe, luego de la traición que le hiciera el choleno con el mismo gobernador, provocó este que callera de su gracia.
Pepe Yunes masca a Héctor, pero tampoco lo traga.
La mera verdad.
Tal vez en la comida de San Julián ya se empezarán a ver las señales, y los futurólogos quizás lleguen a tener razón.
La apuesta es que Pepe sea candidato de 6 en el 2016, y que la clase política tricolor apoye a un personaje unificador para un gobierno de transición de 2.
El pacto entre Duarte y Yunes Zorrilla puede estar vigente.
Y el candidato del gobernador está muy visto.
Por su parte, Beto Silva anda trabajando muy fuerte dentro de este partido.

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