jueves, 18 de febrero de 2016

Papel Social

“Escuela al Centro”, una política pública en beneficio de la educación mexicana

Por: Javier Herrera Borunda

En días recientes tuve la oportunidad de reunirme con el titular de la Secretaría de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer, maestro en Estudios Latinoamericanos por la Universidad de Oxford.
En mi carácter de diputado federal y vicecoordinador del Grupo Parlamentario del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en la LXIII Legislatura, asistí a la reunión con el objeto de conocer la   mejor   manera   de   coadyuvar   en   la   implementación   en   el   estado   de   Veracruz   del   programa
“Escuela al Centro”.
Reconozco que quedé gratamente sorprendido con la claridad del secretario Nuño Mayer al exponer los   conceptos   que   incluye   este   Programa,   uno   de   los   siete   pilares   fundamentales   en   la operacionalización de la Reforma Educativa, sin duda, la más trascendente para el futuro de México entre las Reformas Estructurales promovidas por el presidente de la República, Enrique Peña Nieto.
¿Por qué afirmo lo anterior? Recordemos que México cuenta actualmente con un extraordinario bono demográfico, es decir, nuestra población joven económicamente activa, entre 15 y 34 años de edad,  es  mayor  que la  dependiente —niños  y adultos mayores—  y asciende   a 40   millones  de mexicanos. Este fenómeno estadístico se presenta en promedio cada doscientos años y representa una magnífica ventana de oportunidad para el crecimiento económico y social si somos capaces de vincularlo   con   la   economía,   y   de   manera   muy   especial   con   la   inversión   en   una   educación cuantitativa   y   cualitativa   que   permita   a   nuestros   niños  y   jóvenes   contar   con   las   herramientas necesarias que demanda actualmente la especialización del empleo.
Ese   es   el   principal   reto   que   nuestro   país   enfrenta   hoy.  Aprovechar   el   bono   demográfico   nos permitirá afrontar en el año 2050 las consecuencias de una pirámide demográfica invertida en la que uno de cuatro mexicanos será mayor de 65 años. Invertir en educación es el principal detonador del progreso individual y colectivo, y acceder a ella permite a los integrantes de una nación promover el desarrollo científico, económico, tecnológico y de innovación que impone hoy en día el mundo globalizado y que es condición indispensable para entrar de lleno en la sociedad del conocimiento.
“Escuela al Centro” va más allá de un simple programa de gobierno y es resultado de un gran diagnóstico.   Se   trata   de   una   importante   política   pública   que   busca   cambiar   el   paradigma   de organización de las escuelas con objeto de que todos los integrantes de una comunidad educativa se involucren en su mejora permanente, y así remediar las carencias y rezagos que nuestro país arrastra en materia educativa. Como afirmó el secretario Nuño Mayer, el sistema educativo nacional debe estar  al  servicio   de  las  escuelas,  y   más   específicamente  de  sus  educadores   y  educandos,   para apoyarlos en la tarea de elevar la calidad de nuestra educación.
Debido a la politización que se han encargado de realizar los detractores de la Reforma Educativa que estoy seguro en muchos casos desconocen— se ha perdido en el ruido mediático la esencia de la Reforma Educativa, de la cual la evaluación de los docentes es sólo una parte. Cabe mencionar que el proceso de evaluación ha sido exitoso gracias a la colaboración de los maestros que, seguros de sus conocimientos, se han evaluado y que ya representan el 86% del cuerpo docente.
Debemos tener claro que la evaluación de nuestro magisterio tiene por principal objetivo ayudarlos a  impartir una  educación  de  calidad,  aún  en  los centros  escolares  más apartados  de   las  zonas urbanas, como una medida más para cerrar la brecha de la desigualdad. De ninguna manera es una medida coercitiva para eliminar plazas docentes, por el contrario, se trata de apoyar a nuestros profesores para que tengan acceso a las mejores herramientas teóricas y de comunicación que nos ofrece   la   modernidad   y   ayudarlos   así   en   su   educación   permanente   y   a   crecer   en   su   carrera magisterial.
Con objeto de lograr una evaluación formativa de calidad y exitosa, en la actual Legislatura de la Cámara de Diputados autorizamos un presupuesto nunca antes visto para capacitación magisterial, el cual pasó de 220 millones de pesos en 2015 a más de 1,800 millones para este ejercicio fiscal.
Colocar la “Escuela al Centro” es un gran acierto. Con ello se fortalece el poder de gestión de los directores que podrán ejercer  su liderazgo docente al  trabajar  de forma colegiada con  Consejos Técnicos Escolares que estarán integrados por el propio director, un supervisor y maestros. Los directores   podrán apoyarse   administrativa   y pedagógicamente   en   sus  supervisores,  quienes  por primera vez contarán con un presupuesto para resolver de manera inmediata problemas tan simples como   reponer   un   cristal   roto   o   un   corto   circuito   que   anteriormente   requerían  de   un   proceso burocrático que podía durar meses y que se prestaba a medidas coercitivas sobre los padres de familia, lo que ya se había convertido en prácticas cotidianas poco transparentes.
Por otro lado,  padres de familia, maestros, autoridades educativas, organizaciones de la sociedad civil, y representantes de los sectores social y productivo de cada comunidad integrarán Consejos Escolares  de Participación  Social  que serán la base de  la toma  de decisiones  para  resolver las necesidades del plantel y su vinculación con la comunidad.
La evidencia internacional en investigación educativa señala que entre más tiempo pase un maestro al frente de su grupo en labores de enseñanza, más efectiva será su labor educativa. Los docentes deberían cuando menos dedicar el 85% de su tiempo a estas labores. La realidad en nuestro país es que, debido a la carga burocrática, el profesor promedio dedica tan sólo el 56% de su tiempo a labores de enseñanza.
El Programa “Escuela al Centro” está estrechamente vinculado con el de “Escuelas al Cien” que beneficiará en 2016 a 16 mil planteles de un total de 33 mil hasta finales de 2018. A través de certificados bursátiles fiduciarios emitidos por la Bolsa Mexicana de Valores, el gobierno podrá contar con 50 mil millones de pesos adicionales durante tres años para rehabilitar una sexta parte de los 200 mil centros escolares existentes, especialmente los de las comunidades más pobres.
Una de las propuestas de la campaña electoral del PVEM en 2015 fue impulsar un programa de becas   de   carácter   universal   que   permita   luchar   contra   la   deserción   escolar.   Por   esta  razón, celebramos que otro de los pilares que contempla esta nueva política de Estado es el replantear los criterios de selección para el otorgamiento de becas a efecto de que las más de 8 millones que otorga actualmente la federación lleguen a los deciles de la población más necesitada, donde la deserción escolar, por falta de recursos, es mucho más alta.
La educación del siglo XXI debe ser multidisciplinar e integral. Los programas educativos están obligados a sumar conocimiento, valores, responsabilidad ambiental y social, y un alto componente de actividades culturales. Por ello se elabora ya un nuevo modelo educativo para educación básica y media superior, de tal suerte que los contenidos y métodos empleados equipen a nuestros niños y jóvenes con conocimientos y habilidades propias del siglo XXI. En esta línea, se comenzará un programa piloto para utilizar la infraestructura escolar instalada durante los veranos con programas que incluyan actividades culturales, sociales e incluso de actualización escolar.
El mayor motor del progreso de una nación es el conocimiento adquirido por su capital humano, de ahí   que   cualquier   política   pública   que   presuma   de   serlo   deberá   valorar   tres   elementos fundamentales:   Contar   con   un   diagnóstico   real;   elaborar   un   plan   de   acción   que    considere metodología  y metas  concretas;  y por último que sea  medible  y evaluable. La actual Reforma Educativa cumple cabalmente con ello y la “Escuela al Centro” es justamente eso, una política pública   encaminada   a   formar   ciudadanos   bien   capacitados   e   informados,  emprendedores, autónomos y responsables con el futuro de su país y del mundo.

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