lunes, 10 de octubre de 2016

Revela Aristegui negocios entre Peña Nieto y los San Román

Ciudad de México.- El gobierno del Estado de México, durante la gestión del ahora Presidente, Enrique Peña Nieto, otorgó recursos públicos a OHL para adquirir un sistema de barreras móviles al doble de precio para el Viaducto Elevado a una empresa propiedad de Ricardo Arturo San Román Dunne, con quien el mandatario mexicano sostiene una sólida amistad e incluso un compadrazgo.
La investigación, a cargo de Rafael Cabrera e Irving Huerta, señala que “Enrique Peña Nieto es un político que gusta mezclar negocios públicos con relaciones personales”, y que ahora “su amistad y compadrazgo con la familia San Román, del Estado de México, apuntan al Viaducto Bicentenario, el Circuito Exterior Mexiquense y la controvertida constructora española OHL”.
Se expone que la amistad del mandatario mexicano con los San Román inició con la adquisición de una residencia en el club de golf Gran Reserva, en Ixtapan de la Sal, a Roberto San Román Widerkehr, dicha amistad se solidificó cuando el hijo de éste, Roberto San Román Dunne apadrinó a Paulina Peña Pretelini, la hija mayor del ahora presidente en su primera comunión.
Aristegui Noticias señaló que en octubre de 2007, el gobierno mexiquense, encabezado por Peña Nieto, lanzó la licitación para construir el Viaducto Bicentenario o Viaducto Elevado, misma que ganó la constructora española OHL, y que en una de sus obligaciones para dicha concesión fue adquirir y operar dos barreras móviles que permitieran modificar el sentido de la circulación vehicular en el Viaducto para aligerar la carga vehicular en horas pico.
La española compró dicho equipo a la empresa estadounidense Barrier Systems, perteneciente a Lindsay Corporation a través de una empresa intermediaria con un nombre casi idéntico al de la empresa estadounidense: Operadora Barrier Systems de México S.A. de C.V., sin embargo, esta era “una compañía no reconocida como proveedor o subsidiaria oficial”.
El portal detalló que Operadora Barrier Systems de México S.A. de C.V. era una razón social nueva, la cual se registró en diciembre de 2007, apenas “unas semanas después de que el Gobierno del Estado de México publicó la licitación para construir el Viaducto Elevado, y de la cual era propietario Ricardo Arturo San Román Dunne, así como sus socios Jorge Antonio Huau Rachner y Alberto Chapa García.
“Las máquinas vendidas por Barrier Systems a la empresa de San Román tuvieron un precio de 19.6 millones de dólares, unos 240 millones de pesos al tipo de cambio de ese momento. El precio que OHL pagó por la maquinaria a la empresa de los amigos de Peña Nieto, fue de  485 millones de pesos”, lo que significa que se pagó el doble por dicha maquinaria, exhibió Aristegui Noticias.
Reportes emitidos en 2099 por Barrier Systems de Estados Unidos, propiedad del magnate, Warren Buffet, señalan que el primer depósito para la compra de las barreras móviles, el 19 de agosto de ese mismo año, coincidió con un movimiento que realizó el entonces secretario de Comunicaciones del Estado de México, Gerardo Ruiz Esparza, a favor de OHL para el Circuito Exterior Mexiquense.
“Se ha adjudicado un contrato por aproximadamente el 19.6 millones de dólares para proveer máquinas de barrera y barrera de transferencias móviles para un tramo de una autopista en la Ciudad de México”, citó el portal, que apunta que el acuerdo que Ruiz Esparza firmó con OHL, y con el cual modificó el título de concesión del Circuito Exterior Mexiquense, 01/2009, estipuló la entrega como contraprestación de 850 millones de pesos a favor de la española por parte del gobierno de Peña Nieto, de los cuáles 500 millones fueron designados para la “adquisición de maquinaria especializada para la gestión de tráfico”.
Lo anterior evidencia que, presuntamente, OHL pudo haber adquirido las barreras móviles con recursos públicos, los cuales fueron autorizados por el Gobierno de Peña Nieto.
Además se exhibe que en mayo de 2015, el diario El Universal mostró que dichas máquinas permanecían en el abandono, lo cual fue sustentado con las declaraciones del entonces director estatal de aeropuertos y autopistas de cuota del Estado de México, Manuel Ortiz García, en 2009: “El removedor barrera tuvo un costo de 400 millones de pesos,. (…) Estos removedores sólo operaron de forma fugaz en la zona de La Quebrada, en Cuautitlán Izcalli, mientras que en Naucalpan nunca operaron para ampliar carriles de circulación en horas pico”.
Cabe recordar que en julio pasado el presidente Enrique Peña Nieto ofreció disculpas a los ciudadanos por la compra de la casa blanca, de Sierra Gorda 150, a un contratista de su gobierno, al tiempo de asegurar que cometió actos que lastimaron a la investidura presidencial.
Apenas este miércoles 28 de septiembre, durante su participación en la inauguración de la Semana Nacional de la Transparencia, Peña Nieto volvió a pronunciarse sobre la corrupción, al decir que “el tema de la corrupción está en todos los órdenes de la sociedad y en todos los ámbitos, no hay alguien que pueda atreverse a arrojar la primera piedra. Todos han sido parte de un modelo que hoy estamos desterrando y queriendo cambiar, que tenemos que modificar para beneficio de una sociedad que repito es más exigente”.
El portal concluye al señalar que hasta ahora se desconocía que la familia San Román resultó beneficiada con un negocio millonario, con recursos públicos a través de una triangulación de recursos entre la española OHL y el gobierno del Estado de México, cuando Peña fue gobernador .

Alfa Diario

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