jueves, 23 de abril de 2015

Con toda la fuerza del capital y del Estado

Por: Rodrigo Domínguez Vergara

El Estado y el Capital van de la mano, tanto que, se han convertido en siameses.
Se han fusionado para hacer el mayor daño posible. Una, devora rapazmente los recursos de las naciones y de la gente y, la otra, le abre la puerta para hacer “legal” esos saqueos.
Quien protesta en contra de esos perversos y criminales saqueos, es sometido y castigado con las leyes que los siameses han creado para sus propósitos.
Nadie puede contravenir a sus designios; quien lo hace: “Esta fuera de su ley” y es castigado con todo el peso de su ley, arguyendo que, crean desorden, obstaculizan las calles e incluso, en la protestas llegan a romper vidrios, o quemar carros de empresas que son de un valor infinitamente menor al valor de lo que ellos saquen a la población.   
Los medios de comunicación, son partes de los poderes facticos del Estado y la mayoría, se encarga de aumentar y distorsionar las protestas que algunas voces se atreven a señalar las tropelías de estos diabólicos siameses.
Pronto habrán de renovarse los mandos de quienes servirán a este “Estado” y, en consecuencia, a su otra media naranja: el Capital.
No se puede impedir la realización de estas perversas elecciones. Tampoco ha sido posible impedir el nombramiento de candidatos, surgidos de los más oscuros orígenes o sectores, ampliamente corruptos y, que por tradición, han vendido y masacrado a nuestro país o de aquellos candidatos serviles a sus patrones; pero lo que sí podemos hacer es, tomar conciencia de la decisión que tomaremos a la hora de votar.
Con la catastrófica devaluación que estamos ya viviendo y con la no menos apocalíptica situación económica que se avecina después de las elecciones, debemos pensar muy seriamente en el valor de nuestro VOTO.
Debemos pensar bien, quien de todos los granujas que se presentan como candidatos, pudiera responder a las apremiantes necesidades de seguridad que necesitaremos después del gran tsunami que arrasará nuestro muy débil presupuesto familiar y que vendrá acompañado, desafortunadamente, por una gran ola de robos, pillajes y crímenes, productos de la escasez y la pobreza, sumados a los que ya practican cotidianamente muchos de los que ya gobiernan.
El voto razonado consiste en analizar nuestro entorno, si se tratara de la elección de Presidente Municipal, habría que tener presente el Partido del aspirante, pensar lo que han hecho, los que han estado antes, provenientes de ese color. Pensar en las necesidades de la población respecto a seguridad, apoyos sociales, fomento al empleo, salud y educación entre las más apremiantes.
Si se tratara de diputados federales, locales o senadores: ¿qué es lo que han aprobado los de su partido?, ¿qué es lo que han enmascarado?, ¿cuáles son las leyes que están por aprobarse?, -¿en qué condiciones, con qué impacto para la población, cómo habrán de batir la corrupción y cómo habrán de amarrase las manos ellos mismos para evitar los saqueos que hemos venido viendo últimamente?-
Hay muchas consideraciones que pudiéramos hacer. Lo importante es que hagamos un breve ejercicio de reflexión sobre lo que pudiéramos elegir y que estuviera menos podrido.
Es preciso que contextualicemos nuestras reflexiones y, que de ser necesario, apliquemos el voto de castigo a los partidos que han traicionado nuestra confianza y empobrecido al pueblo.
Es tiempo de reflexionar el voto para expulsar a quienes se sirven del estado para empobrecer al País.
Con el voto reflexionado, hagamos la cirugía al siamés depredador y pugnemos por delimitar esa malévola simbiosis.

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