miércoles, 10 de junio de 2015

La guerra sucia triunfó en Texcoco

Brasil Acosta Peña

La guerra sucia ganó la elección en Texcoco: el ataque, la amenaza, la denostación, la incitación al odio, la compra de conciencias y de votos (500, 1000, 2500 y hasta 3000 pesos por voto), el miedo, la persecución, la mentira, la traición y toda la guerra de lodo lanzada en mi contra y en contra de una organización que nació para hacer el bien a los que más lo necesitan; el aparato gubernamental local operando a todo lo que daba para favorecer al partido hoy ganador (patrullas favoreciendo la compra de votos y hostigando a los activistas del proyecto del Doctor Brasil), fueron los elementos reales que ganaron en Texcoco. Todo el estiércol lanzado en mi contra en cada acto público, en cada volante franco y clandestino, en cada vinilona que incita al odio, en cada voceo, en cada discurso de sus operadores, etc., lo único que demuestran es que el nivel de la política en Texcoco es muy bajo y muy sucio; no fue la propuesta y el análisis profundo de los problemas de Texcoco y la búsqueda realista de su solución lo que ganó aquí, sino, como queda dicho: la guerra sucia.
Y no lo digo porque los resultados preliminares no me favorezcan, sino porque lo habíamos advertido con antelación y hoy simplemente demostramos el hecho. Lamentablemente, la forma de hacer política y de ganar la elección no puede aislarse de la forma en la que se gobierna. Sería ingenuo pensar que va a haber dos conductas radicalmente distintas entre la guerra sucia y una forma de gobernar “limpia y honesta”. Por eso, desde ahora hacemos un llamado a las autoridades para que en Texcoco se gobierne conforme a derecho y sin exclusiones ni discriminaciones ni cacerías de brujas. Que se cumpla con el mandato constitucional de gobernar para todos sin distingos.
No obstante el hecho de que los resultados electorales, por lo antedicho, no me favorecieron, debo decir que ¡ganamos! ¿Por qué? Por ser el candidato de las propuestas y porque una parte importante del pueblo texcocano abrió los ojos a la verdad,  a la honestidad y a la preparación de Brasil y decidió apoyarme. En una elección intermedia en la que se espera una menor votación, logramos una votación mayor que en la elección pasada e hicimos que el PRI en Texcoco se convirtiera en la segunda fuerza y por eso ¡ya ganamos!
Asimismo, construimos una base social de carne y hueso, lo cual se demostró en el magnífico cierre de campaña y que coincide con nuestros resultados electorales. Pues bien, esta fuerza social se convertirá en una oposición crítica, para que los grandes problemas de Texcoco se resuelvan. Esta fuerza social exigirá a morena: que se arregle el drenaje de la zona centro de Texcoco, que se pavimenten calles, que se regularicen las colonias de todo Texcoco; que se resuelva el problema del agua potable en todo el municipio, que se dé empleo, que se atienda el grave problema de la salud en Texcoco, que se construya el panteón municipal, que se construyan albercas semiolímpicas, polideportivos; que se respete el trabajo de los comerciantes; que se arregle el problema del transporte en Texcoco y se haga la central de autobuses; que se arreglen los mercados de Texcoco, en particular el mercado San Antonio; que se embellezca el municipio con visión turística; que se rescate el Parque Nacional Molino de Flores; que se arregle todo el camellón de la México-Texcoco, desde la entrada hasta la salida de Texcoco; que se apoye a productores agropecuarios y forestales; que se atiendan los graves problemas de drenaje que hacen falta en todas las comunidades de Texcoco: desde la “Costa Chica” hasta la montaña, desde Coatlinchán, hasta la zona centro; que se impulse el empleo entre los jóvenes, que se les den becas, y, sobre todo, que se resuelva el más grave de los males de Texcoco: el de la inseguridad.
Esta fuerza social no será pasiva, sino una oposición activa que se conducirá dentro del marco de la ley, en el marco de los derechos que nos da nuestra Constitución, tal como lo hicimos en los comicios de este domingo 7 de junio, y no descansaremos hasta ver un Texcoco mejor en paz; un Texcoco desarrollado y que renazca sobre la base de su grandeza. Mientras Texcoco siga hundido en el rezago, no descansaremos ni escatimaremos esfuerzos para que las cosas cambien. Los que soñamos en un Texcoco en paz y de progreso, seguiremos trabajando para que así sea.
Por ello, informo a todos los texcocanos que vamos a seguir trabajando; que vamos a seguir gestionando recursos federales y estatales para que la gente mejore sus condiciones. Vamos a seguir impulsando la cultura, el deporte, la ciencia y el desarrollo social, pues no cabe duda de que ya dejamos huella en Texcoco que ninguna elección ni la guerra sucia pudo ni puede borrar.     Por ello, la hora del renacimiento de Texcoco llegó, como hemos dicho, y nuestra acción va a despertar en las consciencias dormidas: debe llegar el día en que aquellos texcocanos que se vendieron o que se dejaron intimidar, o se “convencieron” de las calumnias (que creerse la calumnia es hacerle caso a las mentiras), ya no lo hagan y se genere una conciencia social texcocana de nuevo tipo y le regresemos a Texcoco su grandeza.
Le planteamos a la autoridad correspondiente, de forma respetuosa, que se conduzca con base en los causes constitucionales, pues lo que menos le conviene a México es una vuelta al terror fascista ya superado por la humanidad. Ser gobierno no puede significar ser terrorista, ni ser desestabilizador ni mucho menos ser represor de los que no coinciden con él y, por lo mismo, el partido morena, que es oposición en México, debe conducirse conforme a las leyes que de nuestra Constitución emanan.
Nuestra campaña fue ejemplar: la más popular, la más entusiasta, la campaña de las propuestas, la más alegre, la más esperanzadora. En ningún evento denostamos a nuestros oponentes, mientras que en los eventos del partido morena, todo el tiempo fue denostar al Doctor Brasil y al movimiento antorchista.
Agradezco a todos los que votaron por nosotros, por su confianza y por hacer suyas las propuestas que presentamos; por no permitir que la calumnia penetrara en sus conciencias y por defender el ideal de un Texcoco mejor. “El ave canta, aunque la rama cruja, como que sabe lo que son sus alas”.

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