viernes, 16 de septiembre de 2016

Con acarreados y desánimo, el último Grito de Eruviel Ávila

Estado de México.- A la plaza de los Mártires, en Toluca, no sólo llegaron los banderines con colores verde, blanco y rojo por voluntad propia. Es decir, muchos ciudadanos acudieron a la verbena popular organizada entre comerciantes y el gobierno mexiquense con motivo de la conmemoración de la Independencia, pero para que este último año del mandato de Eruviel Ávila Villegas tuviera un escenario "ideal" fue necesario ayudar a la gente a llegar en al menos 20 autobuses provenientes de varios municipios del Valle de Toluca.
No es fácil llenar una plaza cuando hay tanto sinsabor en el ambiente, y el desánimo social prevalece. "No sólo que el gobernador no me caiga bien, es que las cosas en general están mal, no hay dinero ni para salir a pasear", dijo una vecina de la capital mexiquense.
Fue desde días antes que todo comenzó. Estructuras metálicas invadieron las principales calles del centro de la ciudad de Toluca con el pretexto de organizar todo lo necesario para festejar 206 años de México como país independiente. Los citadinos tuvieron que vivir al menos 72 horas en medio de un caos vial y calles cerradas por los camiones y grúas que colocaban luminarias y sistemas de sonido.
En la transmisión de Mexiquense TV dicen que “hoy no hay clases sociales, todos somos iguales”,  sobre todo los que en ese momento disfrutaban de una cena privada al interior del palacio de gobierno junto con el gobernador Eruviel Ávila Villegas, su gabinete e invitados muy selectos.
Desde temprano el cabildo de Toluca llevó la bandera hacia la sede del Poder Ejecutivo, el alcalde Fernando Zamora se tomó muy en serio su papel de abanderado, pero de pronto, le terminó pesando el lábaro patrio, aunque su secretario particular intentó remendar su andar, dio lo mismo. El presidente municipal no sabía si sujetar la bandera, el asta o permitir que la cámara que lo tomaba tuviera un tiro directo a su rostro. Sin embargo, su fiel secretario particular no podía sino salir en la escena, porque si lo acompaña a todos lados ¿por qué no en la transmisión de este, su primer evento importante? Aunque salga a cuadro como un pokemon que se haya de repente.
Al balcón salió el gobernador con un rostro sonriente, lo acompañan varios invitados, por ejemplo la eternamente sonriente senadora María Elena Barrera, y casi en primer plano estaba Sergio Medina Peñaloza, presidente del Tribunal Superior de Justicia mexiquense junto a su esposa. Manuel López Barrera, el síndico "faltista" y junto a él Zamora Morales.
El grito fue pausado, la mención de los héroes que nos dieron patria y también lo fue el ondear de la bandera que parecía en modo de cámara lenta - muy lenta- como evidenciando lo que ya se sabe ¿por qué habría de querer concluir su periodo el gobernador? Se trata de un cargo que le dio poder y dinero al grado de descontarse de tajo 250 pesos del salario.
Muchos gritaron el tradicional "viva" sin ánimo, porque los llevaron desde muy temprano y si bien ganarse un dinero extra en estas fiestas patrias es algo bueno,  estar en el frío toda la noche, y luego esperar el  grito del gobernador Ávila Villegas...es demasiado.
Esta vez no cayó aguacero en la Plaza de los Mártires y los asistentes pudieron disfrutar de Yahir, Julión Álvarez y los Ángeles Azules, mientras en la televisión Carlos González, el principal conductor de la televisora local sermoneaba a los televidentes y reproducía el discurso oficialista para convencer al público sobre su responsabilidad en lo bueno y malo que ocurre en el país y el estado, porque no todo es cosa de las autoridades, también hay que asumir nuestras culpas.
La verbena explotó. Los pintacaritas tricolores manchaban los rostros de casi todos los asistentes a la plaza. Los sombreros, los listones verdes, blancos y rojos adornando trenzas que caían en vestidos largos de manta. Luego la humareda de los fuegos pirotécnicos que sonorizaron la noche patria  contaminándolo todo. Así se despide Ávila Villegas y sobre todo los mexiquenses le dicen adiós al que parece el más largo sexenio de la historia mexiquense.

AD

No hay comentarios.: