miércoles, 29 de marzo de 2017

Gobierno de Edomex, el bastión en peligro

Estado de México.- La dominación priísta en el Estado de México ha sido, en la gubernatura local, eje y bastión principal de la propia sobrevivencia tricolor.
Los nombres de José Vicente Villada, Agustín Millán Vivero, Abundio Gómez, Eucario López, Wenceslao Labra, Isidro Fabela, Alfredo del Mazo, Juan Fernández Albarrán, Carlos Hank, Ignacio Pichardo, Arturo Montiel o Enrique Peña, van de la mano con la supervivencia política del Partido Revolucionario Institucional, y una clase política que se renueva para mantener el status quo del poder.
La dominación política ha estado de la mano de personajes que pertenecen a grupos de poder encabezados por liderazgos regionales, la gran mayoría unidos por líneas de sangre o camaradería de intereses económicos y hasta sociales.
Pese a la línea de control político que han ejercido los grupos de poder dentro del PRI local, y la viabilidad para concretar los proyectos de control, la pérdida del poder presidencial del partido en el año 2000, la alternancia administrativa en decenas de municipios mexiquenses, la pérdida aparente del control priísta en la Legislatura local y la tendencia nacional del rechazo a las políticas tricolores, el PRI mexiquense ha mantenido el control casi soberano de la entidad, al mantener su máximo bastión de poder, la gubernatura, de su lado.
Más de 80 años refrendan el poder priísta local.
Pese a ello, las elecciones de este año (cuatro de junio del 2017) aparecen como las más peligrosas, arriesgadas y difíciles para el partido en el poder.
Con facilidad constante, elecciones pasadas a la gubernatura mexiquense, ha significado la consolidación del modelo priísta en el poder del estado.

 El estado
El Estado de México es la entidad federativa más poblada de la república mexicana. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en el año 2010 contaba con un total de 15 millones 175 mil 862 habitantes, de dicha cantidad, 7 millones 396 mil 986 eran hombres y 7 millones 778 mil 876 eran mujeres.2 La tasa de crecimiento anual para la entidad durante el período 2005-2010 fue del 1.6%.
Actualmente, la entidad cuenta con una población de 17 millones de habitantes, y un padrón electoral de 11 millones.
Para algunos es la segunda entidad con más importancia política, luego del otrora Distrito Federal, hoy Ciudad de México, derivado de la importancia económica y social que la enriquecen.
 1993. La llegada de la retórica institucional
Las elecciones estatales de 1993 se llevaron a cabo el domingo 4 de julio. Tres millones de personas salieron a votar, de un padrón cercano a los ocho millones y el candidato electo fue Emilio Chuayffet Chemor.
Inició su carrera política en 1974 como Secretario Auxiliar del Subsecretario del Trabajo. Después fue subdelegado general del entonces Departamento del Distrito Federal y luego delegado de Benito Juárez en el Distrito Federal.
En 1982 fue electo presidente municipal de Toluca de Lerdo, Estado de México y en ese mismo año fue designado como Secretario de Educación, Cultura y Bienestar Social del Gobierno del Estado de México hasta 1987, cuando fue nombrado titular de la Secretaría de Gobierno del Estado de México.
En 1989 se convirtió en funcionario federal cuando fue designado Procurador Federal del Consumidor y un año después se convirtió en el primer Director General del recién fundado Instituto Federal Electoral. En 1993 fue por algunos meses Coordinador de Asesores del Secretario de Gobernación federal.
En esta elección, se jugaban, también, las administraciones municipales.
Con un millón 900 mil votos, el priísta alcanzaba más de 60 por ciento de la votación y se erigía sobre sus contrincantes más cercanos y algunos meramente testimoniales: Luis Felipe Bravo Mena (PAN), con 500 mil votos, y el 17 por ciento del padrón; Alejandro Encinas (PRD), con 270 mil votos y el ocho por ciento de padrón.
Un gobierno de retórica institucional y consolidación del discurso tricolor. Administración que tuvo cambios en su titular al ser llamado, éste, a las filas del gobierno federal.
Gobierno aspiracional
Las elecciones estatales del Estado de México de 1999 se llevaron a cabo el domingo 4 de julio de 1999.
El candidato priísta ganador, Arturo Montiel.
Licenciado en Administración de Empresas y en Contaduría Pública de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Como servidor público había sido presidente municipal de Naucalpan, Secretario de Desarrollo Económico del Gobierno del Estado de México, director general de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación y director general de los Talleres Gráficos de México.
Su campaña a la gubernatura fue notoria por anuncios en los que clamaba que los derechos humanos "son para los humanos y no para las ratas". En 2005 declaró su intención de buscar la candidatura presidencial de su partido y posteriormente la Presidencia de la República en las elecciones presidenciales de 2006, diciendo en su Último informe de gobierno como Gobernador del Estado de México: "He sido un militante leal, que, dentro de la ley y el juego limpio, ha llevado al PRI a la victoria (...) Por compromiso y por historia, me propongo luchar sin descanso para alcanzar la Presidencia de la República".
Con un millón 300 mil votos, y el 42 por ciento del padrón votante llegó a la gubernatura, dejando en el camino a José Luis Durán (PAN), con el 35 por ciento, e Higinio Martínez (PRD) con 700 mil votos y poco más del 21 por ciento.
Por primera vez, en esta elección, el PAN jugaba con un nuevo aliado, el Partido Verde Ecologista. De igual manera, el PRD hacía lo propio con el Partido del Trabajo, un satélite creación salinista al servicio del PRI.
Las líneas de sangre y la gubernatura
El 17 de octubre de 2004 inició formalmente el proceso interno del Partido Revolucionario Institucional para la designación de candidato a gobernador del Estado de México. Ahí, el joven heredero, Enrique Peña Nieto, ganó una simulada lección interna y se hizo de la candidatura.
Durante la campaña se enfrentó a sus opositores los candidatos Rubén Mendoza Ayala, de la alianza conformada por los partidos Acción Nacional y Convergencia y Yeidckol Polevnsky del Partido de la Revolución Democrática y el Partido del Trabajo que formaron la coalición Unidos para Ganar.
La votación se llevó a cabo el 3 de julio de 2005, resultando electo gobernador del Estado de México, pero las impugnaciones hicieron que hasta el 12 de agosto recibiera la constancia de mayoría que lo acreditaba como gobernador electo. El cómputo final de los votos emitidos fue de 49% (1.801.530 votos) para él, 25,6% para Rubén Mendoza (936.615 votos), 25,11% para Yeidckol Polevnsky (918.347 votos).
A la postre, Peña Nieto competiría por la presidencia del país, la que en 2102 ganaría para recuperarla tras 12 años de gobiernos panistas.
El 3 de mayo de 2006 la fuerza pública intervino en Atenco, derivado de un conflicto en Texcoco sobre la instalación de unos floricultores que devino a las pocas horas en un serio enfrentamiento entre la policía federal, estatal y municipal y los habitantes de esa localidad y de San Salvador Atenco, atrincherándose los pobladores en dicho poblado e instalando barricadas. En los enfrentamientos, varios policías fueron golpeados por los pobladores y amenazaron con hacer estallar pipas de gas.  Al día siguiente, en un intento de restablecer el orden, el entonces gobernador Peña Nieto solicitó a la policía estatal tomar control de la situación, siendo detenidas 211 personas, y una cascada de denuncias por violaciones a los derechos humanos que hoy siguen siendo reclamados.
Hasta aquí, el grupo priísta en el poder, mantenía la hegemonía del reparto de posiciones y responsabilidades. El llamado Grupo Atlacomulco designaba, pactaba y dirigía y gobernaba con integrantes cercanos en lazos familiares, cofradías o grupos específicos.
La llegada del de Ecatepec
Las elecciones estatales del Estado de México de 2011 se llevaron a cabo el domingo 3 de julio de 2011.
Se registró un padrón de 10 millones 555 mil 669 electores, con una participación electoral del 46.15%.
El 16 de agosto de 2010 el senador Ulises Ramírez Núñez anunció públicamente su interés en ser candidato de su partido a la gubernatura del Estado de México, manifestándose de la misma manera partidario de una alianza por la gubernatura con el Partido de la Revolución Democrática. El 9 de septiembre del mismo año los líderes nacionales del PAN y el PRD iniciaron los acercamientos necesarios para llevar a cabo tal alianza. El 4 de octubre el consejero estatal del PAN aprobó la posibilidad de conformar una alianza electoral con otros partidos para enfrentar al PRI en las elecciones para gobernador.
El 29 de marzo de 2011, Ulises Ramírez Núñez y José Luis Durán Reveles declinaron sus aspiraciones a favor de Luis Felipe Bravo Mena, quien de esta manera se convirtió el precandidato de unidad del PAN y fue designado oficialmente como candidato por el comité ejecutivo nacional el 15 de abril del mismo año.
En el PRI, de entre los aspirantes que se habían mencionado a la candidatura del PRI a la gubernatura, el 25 de marzo Ernesto Nemer Álvarez y Luis Videgaray Caso declinaron sus aspiraciones, seguidos el 26 de marzo por Alfredo del Mazo Maza, ante lo cual quedó como único aspirante el presidente municipal de Ecatepec, Eruviel Ávila Villegas, quien solicitó licencia a la alcaldía el mismo día, y el 27 de marzo se registró como precandidato de unidad.
El 7 de abril del mismo año, se reunió la convención de delegados, que eligió por unanimidad a Eruviel Ávila como candidato a gobernador, y el 9 de abril rindió la protesta oficial como tal. El 15 de abril, se registró la coalición Unidos por Ti en unión del PVEM y el PANAL.
El 9 de septiembre de 2010 los líderes nacionales del PAN y el PRD iniciaron los acercamientos necesarios para llevar a cabo una alianza rumbo a la gubernatura; el 9 de octubre el consejo estatal del PRD aprobó, por 193 votos a favor y 88 en contra, la posibilidad de aliarse con otros partidos —incluido el PAN— en las elecciones para gobernador, a pesar del rechazo a la misma de algunos liderazgos como Andrés Manuel López Obrador.
Alejandro Encinas regresaba a la escena política local, nuevamente como candidato del PRD.
Ávila obtuvo una votación casi histórica para la entidad con tres millones de votos y el 65 por ciento de la votación.
Luis Felipe Bravo Mena con 500 mil votos y el 12 por ciento, y Alejandro Encinas con el 20 por ciento y más de un millón de votos, lo que colocó al PRD por primera vez en su historia, como la segunda fuerza política del estado de México.
La próxima cita
Este cuatro de junio, 11 millones de mexiquenses tiene una nueva cita con su historia, en una de las elecciones más caras del país.
El monto destinado para las elecciones del Estado de México será equivalente al 86% del tope de gastos de campaña de 2012, en el que cada candidato presidencial tenía permitido gastar 328 millones 608 mil 267.50 pesos. Esto significa que, cada candidato a gobernador podrá gastar 4 millones 759 mil pesos diarios.
El tope de gastos de campaña se fijó mediante un cálculo basado en el número de ciudadanos que integran el padrón electoral de la entidad con cifras de agosto de 2016, multiplicado por el 34% de la unidad de medida de actualización (antes salarios mínimos), de acuerdo con lo que marca el Código Electoral mexiquense.
El encono social juega un papel relevante. La muy baja aprobación del PRI y su presidente, Enrique Peña, la designación de sangre del candidato priísta, la no concreción de una alianza opositora, y la irrupción de un nuevo partido, Morena, agregan elementos atípicos a la competencia. Amén de la llegada de liderazgos presumiblemente independientes con candidaturas individuales.
Josefina Vázquez Mota por el PAN. Delfina Gómez por Morena, Alfredo del Mazo por el PRI y Juan Zepeda por el PRD, buscarán junto con los candidatos independientes (aún por buscar esa categoría), la gubernatura mexiquense. La “joya de la corona”, como le llaman algunos. Y la permanencia del status quo del poder y la política mexicana.

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