lunes, 31 de julio de 2017

Puerto de Veracruz, altamente vulnerable para redes de trata

Veracruz.- El Colectivo de Familiares de Desaparecidos Xalapa afirma que los puertos, como el de Veracruz, siguen siendo claves en la ruta de las bandas de trata. “Los puertos mexicanos son altamente vulnerables para la trata y tráfico ilegal”, sostiene Carlos Saldaña, quien es integrante de esa organización civil y busca a sus hijos desde 2011, año en que desaparecieron.
Explica que no es casual que de acuerdo con diagnósticos de este delito en el país, entre las ciudades con mayor incidencia de trata de personas se encuentran varios puertos y ciudades fronterizas, como Tijuana y Mexicali, en Baja California; Nogales, en Sonora; Ciudad Juárez, en Chihuahua; Acapulco, en Guerrero, y Cancún, en Quintana Roo, así como Nuevo Laredo y Matamoros, en Tamaulipas; Tapachula, en Chiapas; Puerto Vallarta, en Jalisco; y Los Cabos, en Baja California Sur; así como Veracruz, Ciudad de México, Tlaxcala, y Oaxaca. 
En ese sentido, el representante del Colectivo sostiene que “Todo lo que llega a Veracruz por esas vías se presta a todo tipo de negociaciones” y señala a un buque en particular, el Almawashi, que navega con bandera de Panamá y por la época en que zarpó del puerto de Veracruz coincidentemente hubo una estela de desaparecidos, jóvenes de entre 15 y 25 años de edad, por lo que -asegura- el barco podría pertenecer a una red de trata. Por lo anterior, el padre de familia exige de nueva cuenta al Gobierno Federal que revalore las evidencias y las denuncias de los familiares para indagarlo. Saldaña revela que el buque Almawashi fue construido en Japón, cuenta con 196 metros de largo y 32 de ancho; fue acondicionado para el transporte de ganado en pie, por lo que semeja un establo gigante. Asegura que en la denuncia que presentó ante la PGR, ha pedido más informes del buque, sin que la instancia federal muestre algún interés. 
“Pedí el apoyo para que solicitaran información de este barco y hasta ahora no he tenido respuesta”. Y añade: “A partir de que mis hijos desaparecen en 2011 empiezo a buscarlos como lo haría cualquier padre. Empecé a adentrarme, a investigar. Se me hizo más extraño cuando el mismo director de Apiver dijo que el Gobierno había metido la mano para autorizar la operación del barco, pues al parecer no todos los permisos estaban en forma”. Acusa que el objetivo del Almawashi no era el ganado. “Su objetivo para mí siempre fue más bien la trata de personas, la "venta humana"”. “¿Qué nos asegura que no se mueva la trata por esa vía?”.

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