jueves, 5 de septiembre de 2013

Péndulo Político

“Si queremos un país diferente, un estado diferente, una familia diferente, lo único que no podemos ser, es ser indiferentes… y por ello hay días tristes y podemos llorar, porque al llorar sacamos los dolores y cambiamos los temores, es como una limpia del alma, porque así es la vida y así es la muerte… se da con llanto y alegría… pero eso sí, siempre, luchando, por un Estado que permita mejor igualad y romper esquemas de pobreza y control que producen marginación y vulnerabilidad a esquemas de control de poder  . ”
México ha tenido a lo largo de su historia diversas formaciones sociales y con ellas distintas clases sociales dominantes: cuáles han sido estas castas, clases y estratos sociales cómo han surgido, cómo se han articulado, mantenido, caracterizado, cual ha sido su geografía, sus intereses y donde han resultado más eficientes para el bienestar social me parece una interrogante propia de la transición a la "modernidad" rumbo al siglo XXI, sobre todo considerando que, la reforma económica del Estado en México necesariamente conlleva una participación activa de los ciudadanos, así como una reforma paralela en la estructura política y social, particularmente en los niveles de representación de la sociedad, ello considerando la liberación y apertura de una economía identificada, tradicionalmente como predominantemente mesoamericana y por ello con las formas autoritario-centralistas (donde el ejido está en el centro de la discusión, del problema y de la solución).
Un poder que no se ejerza sin mecanismos eficientes de rendición de cuentas para las élites dirigentes, difícilmente actuará en beneficio de los ciudadanos y el interés nacional.  El economista  Joseph Stiglitz, esta crisis estructural y las crisis que estamos pasando por alto –en particular el cambio climático-, se exacerbaron después de la Gran Recesión del 2008 y no serán resueltas por el mercado. Son crisis de tipo mundial y para resolverlas se necesitan transiciones estructurales, o sea que “es necesario que los gobiernos desempeñen un papel más activo”.
Su colega Paúl Krugman piensa algo similar, aunque comienza a acercarse al problema de fondo de esta crisis estructural: “¿Qué es lo que está sucediendo? De la mejor forma que lo puedo decir, hay dos explicaciones plausibles, y hasta cierto punto ambas pueden ser verdad. Una es que la tecnología hizo un viraje que ha puesto el trabajo (asalariado) en desventaja; la otra es que estamos viendo los efectos de un neto aumento en el poder de los monopolios http://www.youtube.com/watch?v=Tcs-APqX30k&feature=youtu.be
El economista David Branchflower, de la Universidad Dartmouth, denunció el terror que viven los trabajadores, jóvenes y viejos, porque “jamás se recuperarán de esta falta de empleos”, y advirtió que la clase trabajadora en Europa está “ardiendo”  y que se está frente a una “potencial rebelión”, lo que también puede ocurrir en EE.UU. Y el nuevo presidente del IP, el ex economista de la Reserva Federal Adam Posen, admitió que hay problemas en el basamento político de la globalización porque “uno de los alarmantes efectos de la crisis financiera global es que hubo una amplia erosión de la confianza del capitalismo en sí mismo”.
El economista Dani Rodrick, de Harvard, contrapone el “liberalismo económico” reinante en los países capitalismo avanzado al mercantilismo aplicado por los países emergentes de Asia, concluyendo que se ha llegado “al final de esta feliz coexistencia. El modelo liberal ha perdido su brillo, debido al aumento de la desigualdad y la difícil situación de la clase media en Occidente, junto con la crisis financiera producida por la desregulación. Como resultado, el nuevo entorno económico producirá más tensión que acomodamientos entre países que busquen vías liberales y mercantilistas. Pueden también despertarse debates latentes desde hace mucho tiempo sobre el tipo de capitalismo que genera una mayor prosperidad.”
Una democracia de juguete, como son todos los fenómenos políticos que genera la democracia en el ámbito de la globalización.
¿Qué democracia de juguete es la que entonces nos trata de hacernos tragar la globalización, por ejemplo en nuestro país? Ella es, por ejemplo, la llamada “democracia representativa”, que no es, por ejemplo entre nosotros, sino un remedo de democracia, pues lo representativo se concreta en una lucha entre partidos por controlar todo el accionar político, dejando siempre al margen de ello a los ciudadanos, a partir del principio de que la conciencia de éstos, durante el neoliberalismo (un producto de la globalización), ha quedado totalmente nulificada y a ella se le vende y ella compra todos los productos juguete políticos generados por la sociedad nacional-global en que vivimos (al menos aquí en México).
“SI LOS POBRES COMIENZAN A RAZONAR, TODO ESTÁ PERDIDO” VOLTAIRE.    Y ahora resulta que todos los males de este país no son provocados por los políticos corruptos, por los empresarios ambiciosos y cómplices de esos políticos y funcionarios ineficientes y corruptos, sino que todos los males nos vienen de los maestros revoltosos. Por esa razón, cuando vemos que los ricos despojan y roban los recursos del pueblo y hay denuncias, ellos, dicen, que son negocios, pero cuando los pobres reclaman sus derechos, entonces, son revoltosos, irresponsables y culpables de todos los males de una patria empobrecida por los políticos, empresarios y funcionarios que todo se han robado.

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