miércoles, 17 de septiembre de 2014

Mexicanos limosnean en Naucalpan y Tlalne como falsos centroamericanos

Naucalpan, Méx.- Ciudadanos mexicanos se hacen pasar por centroamericanos para pedir dinero a automovilistas en cruceros y vialidades, como Lomas Verdes y Periférico, incluso en zonas alejadas de la ruta de "La Bestia", como llaman al ferrocarril que viene del sureste al Valle de México, señaló Jorge Andrade de la Organización No Gubernamental "Ustedes Somos Nosotros".
La ONG dedicada a dar atención a migrantes centroamericanos, que han recorrido cerca de 2 mil kilómetros para llegar a municipios metropolitanos del Valle de México, realizó una investigación sobre los "charoleros" que se ubican en cruces de diversas avenidas con Periférico Norte, a los que ofrecían agua y comida.
Estos "charoleros" sólo quieren dinero, no aceptan agua ni comida, "nos dimos cuenta que traen identificaciones o billetes de Honduras, El Salvador o Guatemala, pero sólo para hacerse pasar por centroamericanos y limosnear, indicó Jorge Andrade de la ONG.
Su presencia se constató en el cruce de la avenida Lomas Verdes y Periférico Norte, en Río San Joaquín en la zona del ex Toreo de Cuatro Caminos así como en Puente de Vigas y Gustavo Baz, en Naucalpan y Tlalnepantla, sitios de gran afluencia vehicular y alejados de la ruta del tren de migrantes.
"¿Qué haces en esta zona?, ¿Cómo llegaste?, son preguntas que eluden los presuntos centroamericanos, otros muestran alguna identificación de Guatemala o El Salvador y hasta quetzales o lempiras, dinero guatemalteco y hondureño, para pedir monedas mexicanas.
"Tengo que juntar para pagar un autobús a Querétaro", respondió un hombre de piel dorada por el sol, en el cruce de Lomas Verdes y Periférico al tiempo que mostraba un billete centroamericano.
No obstante sólo 20% de los migrantes "charolea", pues son hombres y mujeres de trabajo; "encontramos que estos son poblanos, veracruzanos o del estado de Guerrero que "imitan" la forma de hablar de los centroamericanos para pedir dinero", apuntó Jorge Andrade.
Además un hondureño, guatemalteco o salvadoreño llega al Valle de México casi deshidratado, con los labios secos y partidos, los ojos hundidos y en extremo quemados por el sol, luego de recorrer más de mil o mil 500 kilómetros desde sus lugares de origen, indicó integrante de la ONG "Ustedes Somos Nosotros".
Con el Plan Frontera Sur, que impide a los centroamericanos subir al ferrocarril en el sureste mexicano y la inseguridad que prevalece en municipios mexiquenses por donde cruza el tren, los verdaderos migrantes están más preocupados por pasar desapercibidos.
Mientras que a principios de año llegaban al Valle de México entre 200 a 300 migrantes al día de hoy en albergues de Huehuetoca hay reducidos grupos 20 o 30, pues tienden alejarse de las casas, de las zonas urbanas, para no ser detenidos, secuestrados o asaltados, aseveró Andrade.

Hoy Estado

No hay comentarios.: