martes, 8 de mayo de 2018

El imperio del GAP

Estado de México.- El Grupo Acción Política domina la estructura política del Movimiento de Regeneración Nacional y ha controlado en el Estado de México al partido de Andrés Manuel López Obrador desde antes de las elecciones para gobernador, en el 2017, cuando Delfina Gómez perdió ante el priista Alfredo del Mazo por poco menos que nada.
La base original de Morena denunció que la dirigencia del GAP había entregado esos comicios a cambio del inmenso negocio que representa la construcción y servicios del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México y de que, con ayuda del gobierno federal, PRI, PAN y PRD, socavara las bases militantes mexiquenses incluyendo candidatos de otros partidos para las definitorias contiendas presidenciales de 2018, en una variante de infiltración a la vista de todos que, desde el punto de vista de los fundadores de Morena, pondrá en riesgo los procesos locales comiciales.
La historia de Higinio Martínez Miranda, uno de sus fundadores y cacique político de Texcoco y San Salvador Atenco, la zona donde se edifica el nuevo aeropuerto, es una relación de confrontaciones, primero con el PRD, en las que siempre resultó beneficiado.
El Grupo de Acción Política (GAP) surgió entre 1993 y 1994 como una corriente interna del Partido de la Revolución Democrática, y fue conformada por ex militantes del Partido Mexicano de los Trabajadores y de la Unidad Izquierda Comunista.
Los principales fundadores del GAP fueron el actual líder del movimiento y candidato a senador por el Movimiento de Regeneración Nacional, Higinio Martínez Miranda, junto con Rosendo Marín, José Luis Gutiérrez Cureño y Alberto de la Rosa.
Pronto, Higinio Martínez hizo del GAP la palanca que utilizó como base de la consolidación de su fuerza política en la zona oriente del Estado de México.

Médico cirujano por la Universidad Nacional Autónoma de México, fue militante del Partido Mexicano de los Trabajadores y, junto con Heberto Castillo y Demetrio Vallejo, fundó el Partido Mexicano Socialista; fue pieza clave en la creación del Frente Democrático Nacional e iniciador del Partido de la Revolución Democrática en 1989.
En 1994, un año después de la fundación del GAP dentro de las entrañas del PRD, Higinio Martínez fue designado candidato a la alcaldía de Texcoco por ese partido, pero fue derrotado por el abanderado del PRI a la alcaldía de ese municipio, Rafael Garay.
Sin embargo, la militancia del sol azteca se inconformó ante lo que ellos catalogaron como un fraude y tomaron las instalaciones del palacio municipal de Texcoco para hacer presión contra el PRI y obligar a un acuerdo político entre ambos, que desencadenó en un gobierno compartido entre el PRI y el PRD.
El alcalde designado por el PRI para la alcaldía de Texcoco fue Héctor Terrazas, y como secretario del Ayuntamiento fue enviado Horacio Duarte Olivares, uno de los cercanos a Higinio Martínez, y que actualmente es presidente del Comité Ejecutivo Estatal de Morena en el Estado de México. Este nexo priista persiguió desde entonces a Martínez, sobre todo, quien en la capital del Estado de México era llamado “PRIginio” por la prensa local y los políticos de esa época.
En 1995, Martínez accedió a la dirigencia estatal del PRD en el Estado de México y desde ahí aprovechó el impulso político para fortalecer al GAP y fincar sus bases en el oriente del estado, principalmente en Ecatepec, Nezahualcóyotl y Texcoco.
El ascenso del GAP se explica por el progreso en la escena política mexiquense de Higinio. En 1996, el GAP consiguió 26 alcaldías en el Estado de México. Para el siguiente año, en 1997, fue consejero estatal y nacional del PRD, y presidente del Comité Ejecutivo Estatal del sol azteca en el Estado de México.
En 1999, Higinio fue candidato de la Coalición Por el Bien de Todos, conformada por el Partido del Trabajo y el de la Revolución Democrática para la gubernatura del Estado de México, elección que perdió con el abanderado del PRI, Arturo Montiel Rojas. Un año después, Martínez fue miembro del gabinete del jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Andrés Manuel López Obrador, en donde fue coordinador de Asuntos Metropolitanos de la capital del país.
Pero el proceso electoral de ese año tuvo irregularidades en las que Higinio se vio inmerso. El diario La Crónica documentó en 2005 conversaciones entre el empresario Carlos Ahumada y dirigentes del PRD que involucraban una red de corrupción que tenía como propósito el financiamiento de campañas, y en las que se habría facilitado dinero para la campaña del doctor.
“[…] Ahumada, quien actualmente se encuentra preso en el Reclusorio Sur, revela que además financió la campaña del perredista Higinio Martínez en el Estado de México, cuando compitió contra Arturo Montiel, hace seis años”.
A través de representantes del PRD en diversos estados de la república, Carlos Ahumada hacía llegar dinero de sus empresas para el financiamiento de las campañas de los candidatos del PRD a puestos de elección popular. De acuerdo con diversos audios, Ahumada indicó que en 2000 y 2001 también financió a César Raúl Ojeda, responsable de las Redes Ciudadanas de Andrés Manuel López Obrador en el sur del país y en ese entonces candidato al gobierno de Tabasco.
Posteriormente, cuando Felipe Calderón llegó a la presidencia del país en 2012, en medio de unos comicios plagados de irregularidades y con la sombra del fraude electoral a cuestas, los tres partidos políticos más fuertes del país, el PRI, PAN y PRD, firmaron el “Pacto por México”, a través del cual se comprometían a hacer un frente común para realizar las reformas estructurales del gobierno de Peña Nieto: la energética, la laboral, la de telecomunicaciones, la hacendaria y la educativa.
Esta acción fue mal vista por el ala más radical del PRD, la cual posteriormente se escindiría del sol azteca y la mayor parte de ellos se sumaron a las filas del partido formado por Andrés Manuel López Obrador, Morena.
El grupo del PRD que apoyó el Pacto por México fue el de “Los Chuchos”, quienes, de acuerdo con el diario La Jornada, “El GAP, ejecutor virtuoso de las políticas de ‘negociación’ de los Chuchos con el poder, apoyó a Jesús Ortega para la presidencia nacional del PRD a cambio de la postulación a secretario general de Horacio Duarte, el sospechosamente fallido coordinador de la defensa jurídica de López Obrador en 2006.
Ese medio y diversos especialistas políticos han señalado la cercanía de Higinio Martínez y el GAP con las altas esferas del PRI en el Estado de México, pactando con ese instituto la entrega de la gubernatura de la entidad.
Uno de los lazos que unen a Martínez con el grupo político del presidente Enrique Peña es la Cuenta Pública del Estado de México, el único instrumento que tenía el poder Legislativo para “controlar” los gastos de los gobernadores. Cuando Martínez fue diputado local, impulsó una reforma que creaba el Órgano Superior de Fiscalización y que evitaba que los diputados votaran sobre los contenidos de las cuentas del gobernador y se conformaran con recibir información. En ese momento, el Ejecutivo del Estado de México era Arturo Montiel Rojas. Fundadores de Morena señalan que un subprocurador de Montiel cuando Martínez era alcalde de Texcoco formaba parte del GAP.
El 3 y 4 de mayo de 2006 una brutal represión contra comuneros de San Salvador Atenco tuvo su origen en Texcoco cuando un grupo de comerciantes fue desalojado del mercado municipal por órdenes del alcalde interino, Nazario Gutiérrez, incondicional de Martínez. Lo que siguió fue una de las represiones más sangrientas en la historia de México, y en la que el gobernador del Estado de México, Enrique Peña, asumió la orden de tomar a sangre y fuego la cabecera municipal, en un operativo encabezado por Wilfrido Robledo, director de la desaparecida ASE. Gutiérrez también fue presidente interino cuando Delfina Gómez realizó su campaña electoral en 2017.
La leyenda negra tejida en torno a Martínez alcanza para una descripción detallada de sus bienes y sus detractores aseguran que posee, en Tepetlaoxtoc, “una mansión con alberca, lago artificial, kiosco, capilla, campo de futbol, pozo de agua privado, cuatro fuentes y un salón de 300 metros cuadrados para usos múltiples”.
En el 2011, Higinio Martínez anunció la separación del GAP del PRD, y desde entonces ese grupo, al mando del ex alcalde de Texcoco comenzó a acercarse a las filas del Movimiento de Regeneración Nacional, que en aquel entonces no era partido político pero sí una asociación civil.
Posteriormente, cuando Morena logró su registro en el 2014, el GAP utilizó sus estructuras políticas forjadas por más de diez años para posicionarse como la fuerza dominante del partido en el Estado de México.
Así, el GAP postuló a Delfina Gómez como candidata en Texcoco para las elecciones intermedias de 2013, aunque ella estaba en Movimiento Ciudadano, y desde ahí el GAP afianzó su poder para que en el proceso a la gubernatura del año pasado fuera ese sector de Movimiento de Regeneración Nacional quien se encargara de la organización de las elecciones pasadas, postulando a Delfina Gómez, derrotada por el abanderado del PRI, Alfredo del Mazo.
En 2012, cuando Delfina Gómez, apadrinada de Higinio Martínez, ocupaba la presidencia municipal de Texcoco, éste puso a Alberto Martínez Miranda, su hermano, al frente de la Tesorería Municipal, justificando la decisión en la poca experiencia política que la profesora Delfina tenía al frente de un puesto de elección popular.
En ese mismo periodo, al frente de la Secretaría de Seguridad Pública de Texcoco el dirigente fue Agustín Miranda Meneses, tío de Higinio porque es hermano menor de su madre. La nuera de Higinio, Elizabeth Terrazas Ramírez, fue nombrada directora del DIF municipal; Mónica Quintero Miranda, hermana del líder del GAP, fue la titular de la Dirección de Agua Potable, Drenaje y Alcantarillado.
María Adela Portuguez Miranda, otra prima del político texcocano, ocupó la subdirección de Desarrollo Social de Texcoco, y su pareja, Juventino Larriva, fue director de Desarrollo Económico de Texcoco; y Miguel Quintero Miranda, otro primo del doctor Higinio, fue el encargado de la Unidad Deportiva “Elena Poniatowska” en ese municipio.
El control político del GAP en la organización de las elecciones pasadas aceleró la designación de candidatos de ese partido a puestos de elección popular en este año, abriendo las puertas Morena a reciclados del PAN, PRI y PRD, en detrimento de los militantes fundadores del Movimiento de Regeneración Nacional en el Estado de México.
Así, entre los políticos designados por el Grupo Acción Política para las alcaldías y diputaciones locales figuran Juan Rodolfo Sánchez Gómez, quien fue militante del PAN y presidente municipal de la capital de Toluca por ese partido.
Patricia Durán Reveles, ex panista, fue designada como candidata a la alcaldía de Naucalpan por Morena; al ex priista Anthony Domínguez Vargas para la diputación local del distrito 9; Epímaco Cacique Vences, para la alcaldía de Amatepec.
También abrieron las puertas de Morena a personajes con antecedentes penales pero con gran capital político en el Estado de México, como Darwin Renán Eslava Gamiño, sobrino del ex edil de Coacalco, Alejandro Gamiño Palacios. Ambos fueron recluidos en 2006 por acusaciones de extorsión hechas en su contra por la ex presidenta municipal de ese municipio, Julieta Villalpando.
El partido también ha hecho públicos nombres de candidatos que posteriormente desmintieron su vinculación con el Movimiento de Regeneración Nacional, como Mónica Fragoso, ex militante del PAN cuyo nombre figuraba en la primera lista de precandidatos a la alcaldía de Toluca, pero días después Mónica se incorporaba a la organización priista Más Fuerza Partidista; así como la ex secretaria del PRD en el Estado de México y ex candidata a la alcaldía de Toluca en el 2015, Ana Leyva, cuando accedió a la presidencia municipal el actual edil, Fernando Zamora Morales.
En el camino trazado por el GAP del Movimiento de Regeneración Nacional, el pragmatismo ganó la partida a la ideología de Morena, que se había caracterizado por hacer de su militancia la base de la organización, conformada por políticos que se definían como críticos al sistema de México.
Ahora, con la designación de varios personajes que representan o han formado parte de los partidos políticos de los que Morena se jacta de criticar, la militancia del partido se ha manifestado en diversas ocasiones, y han denunciado que el Grupo Acción Política mantiene un control casi total en la designación de los candidatos en el Estado de México.
“Nunca antes en la historia partidista del país hubo un grupo de interés que operara con tal impulso monopólico; además, toda la dirigencia de este grupo cuenta ya con candidaturas, a pesar de que tienen a la vez cargos en la estructura formal del partido, evidenciando que ejercen un inaudito control sobre las decisiones del partido a nivel estatal”, indicaron Shayda Ruiz de Ecatepec; Luis Hernández de Coacalco; Fidel Cruz de Tultitlán; Diana Domínguez de Tepotzotlán; Enrique Torres de Tlalnepantla; y Alberto Saladino de Toluca, quienes se identifican como miembros fundadores y activos del partido en el Estado de México.
De seguir el rumbo actual las tendencias en el Estado de México, el Movimiento de Regeneración Nacional sería la primera fuerza en la entidad, ganaría una gran parte de las alcaldías, diputaciones locales, federales, y las dos senadurías del estado, con lo que el Grupo de Acción Política, un subgrupo amorfo nacido de las incongruencias del PRD, será quién tenga el control político de gran parte del territorio mexiquense.

Alfa Diario

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