jueves, 17 de octubre de 2013

A punto de terminar en zafarrancho la inauguración de la Feria de las Letras

México D.F.- El tortuoso periplo de la XIII edición de la Feria Internacional del Libro de la Ciudad de México continuó ayer durante su inauguración. La fiesta de las letras capitalina, que reúne a 208 escritores y 300 sellos editoriales, se convirtió en una plaza cuando un grupo de personas interrumpió la ceremonia para denunciar la falta de voluntad del GDF para abrir el Faro Corregidora en la delegación Gustavo A. Madero, el cual, dicen, se terminó de construir en febrero y aún sigue cerrado.
Pero no fue la única protesta. La ceremonia, prevista para las 11:00 horas en el Foro 1 “La casa de los Carlos” (Fuentes, Monsiváis y Montemayor) se retrasaba porque el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, no llegaba para encabezar la inauguración. Sería después de las 11:30 horas cuando hizo su aparición y en ese momento la primera protesta salió de un hombre: “Mancera, fascista, te tenemos en la lista”. “Mucha seguridad y poca educación”, fueron sus dos frases y rápidamente la seguridad rodeó al manifestante y fue sacado del lugar.
Era el antecedente para la protesta mayor que partiría la ceremonia. Momentos después de comenzar el discurso la secretaria de Cultura del GDF, Lucía García Noriega, un grupo de personas –alrededor de 25 y que eran parte del público- se levantaron y comenzaron a gritar “Solución para el faro de Aragón”... Los inconformes pedían que se cumpliera la promesa de que el cine Corregidora, ubicado en la primera sección de San Juan de Aragón, se abra y sea la quinta Fábrica de Artes y Oficios.
La Secretaria de Cultura buscó callar al grupo - que se identificaría después como residentes de San Juan de Aragón-, pero sus arengas eran palabras al viento. Nadie le hacía caso y los gritos de los manifestantes aumentaban. En los minutos que duró la protesta, el jefe de Gobierno, la autora Ana Clavel y los otros integrantes del presídium estaban sorprendidos por la situación.
Los gritos no cesaban y Lucía García decía “éste es un acto protocolario, les ruego que por favor se sienten. El Faro de Aragón ha tenido un recurso de ocho millones, pero necesita 20 millones de pesos. No es la manera de pedir compañeros. En la forma en que se pide, está la forma en que se da. Se están equivocando en la forma de pedir, porque no es falta del GDF de que no hayan recibido su etiquetado aún. Los voy a recibir al rato, pero el dinero para abrir el faro no lo hemos recibido de la federación”. Sus declaraciones fueron cuestionadas por Daniel Tepoz Vázquez, estudiante de la UACM y uno de los líderes del grupo de personas, quien aseguró que no se requieren muchos recursos para abrir el faro, “lo que pasa es que no hay voluntad para hacerlo”.
Pero los gritos no cedían y los grupos de seguridad y gente de Protección Civil tuvieron que cercar a los manifestantes para reducir la protesta. Cuando callaron, un aplauso fue el punto para seguir con la ceremonia. El jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, entregó el Premio Iberoamericano de Novela Elena Poniatowska a Ana Clavel, y les dijo a los manifestantes que “van a tener su faro”, y sustentó su declaración en el hecho de que su administración está comprometida en el apoyo a la cultura, como una forma de mejorar las condiciones de vida de los capitalinos.
Y finalizó: “Siendo las 12:00 horas declaro inaugurada la XIII edición de la Feria Internacional del Libro de la Ciudad de México”. Un breve aplauso surgió y Miguel Ángel Mancera salió del foro, solo.
La Crónica de Hoy

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