jueves, 6 de febrero de 2014

Aprueban reformas a la Ley General de Salud para impulsar la donación sanguínea

Ciudad de México.- El Pleno de la Cámara de Diputados aprobó con 408 votos a favor un dictamen que reforma la Ley General de Salud para que la Secretaría en este rubro y los gobiernos estatales impulsen la donación de sangre, componentes sanguíneos y células troncales o progenitoras.
La reforma al artículo 341 Bis de la Ley en mención, pretende incluir dentro de las estrategias de la Secretaría de Salud el impulso a la donación de todos los componentes sanguíneos, y no solamente las células progenitoras hematopoyéticas, a fin de que el número de beneficiados sea mayor.
Al fundamentar el dictamen, el presidente de la Comisión de Salud, diputado Isaías Cortés Berumen (PAN), destacó que en la actualidad sólo 62 países consiguen un porcentaje cercano al 100 por ciento en su suministro de sangre voluntario, mientras que 40 naciones siguen dependiendo de familiares e incluso de donantes remunerados.
Resaltó que el objetivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) era que todos los países en el 2012, obtuvieran suministros de sangre a partir de la donación voluntaria.
Señaló que en México predomina el modelo de donación de sangre por reposición, es decir, se dona cuando un familiar, amigo o conocido necesita una trasfusión o va hacer intervenido quirúrgicamente, por lo que la reforma pretende incluir dentro de las estrategias de la Secretaría de Salud el impulso a la donación de todos los componentes sanguíneos, a fin de ampliar el campo de acción y número de personas beneficiadas.
“Ante la falta de cultura de donación de sangre y los altos porcentajes de donadores rechazados, es necesario reforzar los programas, campañas y acciones conjuntas para fomentar la entrega voluntaria de sangre, ya que la sociedad todavía no alcanza la conciencia suficiente para hacer de la donación una costumbre necesaria”, afirmó el legislador.
En tanto, el diputado Antonio Sansores Sastré, del PRD, resaltó que no alcanzamos todavía el mínimo para tener el 2 por ciento de la población de donantes que se requiere; “estamos en 1.5 de las personas que actualmente donan, es decir, hay 11.7 millones de unidades sanguíneas”.
Afirmó que es obligatorio donar para poder tratar enfermedades que son corregibles y curables como la hemotransfusión, pero también se requiere respetar los principios ideológicos y religiosos de más de 6 millones de mexicanos que no están de acuerdo en que sea la vía para poder obtener la salud.
El diputado Mario Alberto Dávila Delgado (PAN) coincidió en que el objetivo del dictamen es que la Secretaría de Salud y los gobiernos estatales impulsen la donación de sangre para que los mexicanos tengan una mejor salud.
El dictamen de la Comisión de Salud precisa que México cuenta con tan sólo 1.7 millones de donaciones anuales, que corresponden al 1.5 por ciento de los 112 millones de habitantes en el país.
Destaca que de acuerdo a indicadores internacionales, México debería contar con el 5 por ciento de donadores, es decir, aproximadamente 5.6 millones de donaciones anuales para cubrir sus demandas transfusionales y permitir el avance de la medicina de alta tecnología.
Indica que actualmente la donación de reposición ocupa el 97 por ciento y sólo el 3 por ciento corresponde a la donación voluntaria y/o altruista, lo que aumenta la preocupación para garantizar una reserva adecuada y segura a las necesidades trasfusionales.
Precisa que en Estados Unidos se transfunden al año alrededor de 11.7 millones de unidades de eritrocitos, que se utilizan para prevenir infartos al miocardio, convirtiéndose en una forma terapéutica común donde el costo de una unidad de paquete globular se estima entre 70 y 110 dólares, lo que representa costos anuales por arriba de 1.2 billones de dólares.
Por el contrario, los problemas que enfrenta nuestro país acerca de la donación de sangre son variados y complejos, ya que incluyen desde políticas federales sobre la regulación sanitaria para la donación de sangre y su transfusión terapéutica, así como la deformación cultural de pacientes, familiares y sociedad al considerar que la sangre es un medicamento que se puede adquirir en el mostrador de una farmacia.

No hay comentarios.: