miércoles, 15 de julio de 2015

Columna sin nombre

Pablo Jair Ortega

EL CHAPO Y LOS HIDALGUENSES 

Al principio del sexenio del presidente Enrique Peña Nieto, analistas políticos daban cuenta de que los principales cargos en el área de seguridad y justicia estaban siendo ocupados por un mismo grupo originario del estado de Hidalgo, amigos del mandatario. A saber: Jesús Murillo Karam, entonces nombrado procurador general de la república; Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación; y Eugenio Imaz, director del Centro de inteligencia y Seguridad Nacional (CISEN).
Tres personajes muy cercanos entre sí y que ya habían trabajado juntos en tiempos anteriores en el gobierno estatal hidalguense.
De igual manera, se advertía que dicha cercanía de estos hidalguenses con el presidente podría ser contraproducente pues un sólo grupo controlaría la información de inteligencia mexicana, algunos incluso sin experiencia, como el caso de Imaz, que sería el director de la “CIA mexicana”.
Ahora con la reciente fuga del narcotraficante Joaquín Guzmán Loera (a) “El Chapo”, en el fondo podemos decir que son éstos tres los responsables de su fuga. Por ejemplo, el entonces procurador Jesús Murillo Karam, el mismo día que fue presentado ante los medios el recién capturado capo originario de Badiraguato el 22 de febrero de 2014, de manera soberbia rechazó tajantemente la extradición a Estados Unidos alegando que no era necesario.
Por su parte, Osorio Chong falló en la tarea de vigilancia diaria que le había instruido el presidente Enrique Peña Nieto, como así lo dio a conocer el mismo titular del Ejecutivo en entrevista con el periodista Leon Krauze para Univisión. Al mismo secretario de Gobernación se le ha criticado que estuviera en la comitiva de mexicanos en Francia junto a Peña Nieto, dejando sin responsable al frente del país: un error gravísimo y de novatos.
Y Eugenio Imaz, quien ni siquiera parece haber tenido indicios ni alertas de una probable fuga, siendo el responsable de manejar la inteligencia en este país… ¿Pero qué se puede esperar de alguien que deja que su hija sea golpeada por el nieto de Jesús Murillo Karam? ¿Qué se puede esperar de alguien que ni siquiera monitoreaba el Twitter de los hijos de Guzmán Loera o mucho menos hizo caso de las advertencias de la DEA que se dieron el año pasado?.
Un caso, sin duda, para Sherlock Holmes.

EPÍLOGO

A tomar en cuenta: a Felipe Calderón le cambió todo el rumbo de su gobierno al perder a su amigo y hombre fuerte Juan Camilo Mouriño, su secretario de Gobernación… Luego entonces ¿Quién se fortalece con la probable caída de Osorio Chong del gobierno? ¿Podría ser Videgaray? ¿Manlio Fabio? ¿Salinas? ¿Las tres opciones anteriores? ¿Gru, el de “Mi Villano Favorito”? Como diría Platanito: “¡Aaay, weeeeey!”

No hay comentarios.: