miércoles, 4 de noviembre de 2015

Perfilando

La firmeza del Gobernador
 
Por: Iván Calderón

Quienes afirmen que el gobernador de Veracruz está acabado, o que no influirá en las decisiones próximas, están muy equivocados.
Con el desgaste natural de un fin de sexenio, Javier Duarte de Ochoa es aun más poderoso.
El oriundo de Córdoba, ha logrado transformar cada una de las crisis mediáticas y políticas, en áreas de oportunidad para afianzarse aun más.
A Duarte, no lo persigue ningún espectro.
Al contrario, luego de la intencional obscuridad donde lo ubican, constantemente acierta la luz en el camino.
Quién manda en Veracruz, ha nadado contra la corriente.
Efectivamente, le tocó bailar con la más fea.
No obstante, con todo ó contra todos, el jefe de las instituciones, continúa en la primera línea de las decisiones políticas del estado veracruzano.
Duarte de Ochoa es un gobernador liberado, y abrazando ideas propias, no apuesta a un continuismo histriónico, si no que entendido de las significativas victorias que ha obtenido tanto gubernamentales y electorales, sabe perfectamente que el proyecto depende de él, y esto le da mayor libertad.
Javier Duarte, se ha alzado de forma renovada como el jefe político del priismo veracruzano. Su propósito, seguramente seguirá siendo hegemónico en cada una de las regiones de la entidad.
Es cierto, Javier no es el gobernador más querido de la historia.
Pero, se ha convertido en el más efectivo, si es que de victorias políticas se trata, y esto le da valor agregado, tanto en el estado, como en el altiplano.
Javier Duarte tampoco será el más popular.
Sin embargo, se ha afianzado como el más triunfador en materia electoral.
Y es que el mensaje político de quién manda en Veracruz, persiste en el mismo tenor.
El proyecto del Duartismo no será de ninguna forma impositivo.
El plan de la Prosperidad busca el consenso de las corrientes partidistas, para afianzar los dos años de Gobierno, y luego el siguiente sexenio.
Hay que decirlo, el famoso Bienio ha generado encuentros y desencuentros, pero nada que los priistas no puedan arreglar.
Las pugnas, han sido más mediáticas, que reales.
La mera verdad.
Por eso, allá como por enero, finalmente todos estarán cerrando filas en una sola dirección.
Y aquí, el mismo mandatario tendrá mucho que ver.
Javier Duarte ha sido un gobernador creativo, y en esta etapa concluyente, ha relanzado su administración, así como su firmeza política.
De esto, no queda la menor duda.

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