jueves, 21 de febrero de 2013

Sótanos y Pasillos de San Lázaro


Por Manuel Carvallo

“Si hay dedo, hay derrota”, advirtió tajante Héctor Yunes Landa, al referirse a la elección de candidatos a alcaldes y diputados locales, durante su Décimo Tercera Reunión Anual de la Alianza Generacional.
Sin embargo, lejos de parecer senador, Yunes Landa parece “soñador”… Y es que, hasta parece que no sabe (o se hace) que en estos momentos no sólo no hay un dedo operando la política priistas, sino una “mano negra”, sí, la mano del “negro”, quien se está encargando de elegir, como siempre, a los próximos gallos del tricolor para la elección de este año.
Ramón Poo Gil, hijo del exalcalde Gerardo Poo Ulibarri, es uno de los primeros y principales dedos amarrados de la mano del “negro”, que, por cierto, sería una muy mala decisión, pues a este hijo de ex convicto no lo quieren ni los mismos priistas.
La primera en echar el grito en el cielo fue la ex regidora Maricela Cienfuegos, quien junto con una runfla de militantes de este partido, se reunieron en “La Parroquia” para hacerle saber a su dirigencia que no están de acuerdo y no apoyarían al susodicho.
Si la “mano negra” elige, dejarían fuera a otros priistas de mayor calidad moral, mayor credibilidad y mayor popularidad…tales son los casos de Arturo Matiello y Gustavo Souza, quienes además sí jalan gente.
De no ser a través de una consulta o encuesta ciudadana, el PRI, “El Negro” y los veracruzanos sufrirán una derrota y tendrán que soportar otros tres años un gobierno panista, que ahora viene más perruno, pues viene combinado con el PRD; es decir, los jarochos se chingarán y por partida doble, ¿o no?
Si estos dedazos negros provocan una desbandada de militantes del tricolor, habrán dado un empujón a Miguel Ángel Yunes Linares y el grupo de panistas boqueños que hicieron la invitación a Javier Ruiz Anitúa, hijo de Valentín Ruiz Ortiz, para que acepte la candidatura PAN-PRD para buscar la alcaldía de Veracruz.
Nada más hay que imaginarse, Miguel Ángel Yunes Linares controlando el Puerto de Veracruz, sería algo así como ponerles alas a los alacranes o peor aún, le estarían poniendo a las de ángel al mismísimo diablo, porque sería su trampolín para ganar el estado de Veracruz…su sueño dorado para iniciar su tan anhelada venganza.
Aunque también hay que reconocer que Javier Ruiz Anitúa no es precisamente un adonis de la popularidad, pues es un célebre desconocido en la política veracruzana, y ya saben lo que se dice, más vale malo conocido que bueno por conocer… y más si tomamos en cuenta a quien trae atrás.
Si vamos por herencias y no precisamente de dinero sino de mañas, Ramón Poo Gil es hijo de Gerardo Poo Ulibarri, un ex funcionario del cuatrienio Dantista, quien junto con Dante Alfonso Delgado Rannauro, fue recluido en Pacho Viejo.
Mientras que Valentín Ruiz jamás ha tenido ni un problema de ese tipo, precisamente por estar alejado de la política, y ojalá le diera ese consejo a su hijo, pues bien es sabido por todos los veracruzanos que la política ensucia, corrompe y embarra, y él puede salir embarrado de los problemas que pudiera tener su vástago.
En fin, volviendo al tema que nos atañe, si los priistas dejan que se vuelva a cometer el error de los dedazos volverán a perder la mayor parte de las diputaciones locales y de las 212 alcaldías veracruzanas.
Si recuerdan, y se acuerdan bien, cuando Miguel Ángel Yunes Linares era priista y secretario de Gobierno durante el gobierno del bebedor consuetudinario, Patricio Chirinos Calero, puso y dispuso de muchos beduinos como Antonio Nemi Dib, para alcaldías y diputaciones locales, perdió la mitad del estado y posesionó al PRD y al PAN.
Sería bueno que la dirigencia del PRI escuchara a sus bases y dieran la oportunidad a Matiello y Souza de que se dieran un “cerrón” entre ellos para elegir al próximo candidato priista y seguro próximo alcalde de esta bella y cachonda ciudad de Veracruz…¿o no?

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