miércoles, 25 de febrero de 2015

Américo Zuñiga: Pinocho

Según el presidente municipal de Xalapa, Américo Zúñiga Martínez, “a los jóvenes priistas… nadie los para”.
Vayamos, entonces, a unos casos:
Corintia Cruz Oregón soñaba con la candidatura a diputada federal por el distrito de Xalapa urbano y la descarrilaron. Quedó fuera.
Érika Ayala, lideresa del COBAEV, exsecretaria general y expresidenta del CDE del PRI, buscó la candidatura a la curul federal por Xalapa rural y la paró Adolfo Motita.
Fabiola Vázquez Saut aspiraba al Congreso de la Unión una vez más y para favorecer a Érick Lagos la pararon con la subsecretaría de Desarrollo Agropecuario.
Dominga Xóchilt Tress quería la candidatura a la curul federal por Acayucan y la pararon y luego tumbaron de la dirección de Espacios Educativos de la SEV.
La Barbie de todos los tiempos, Guadalupe Porras, soñaba con la candidatura a la diputación federal por Minatitlán y la pararon con la denuncia penal por daño patrimonial a la Comuna del pueblo cuando fue alcaldesa.
Marcos Theurel Cotero buscó la candidatura a diputado federal por Coatzacoalcos; pero lo pararon desde antes con el acto terrorista de que sería denunciado en la Fiscalía General por irregularidades administrativas en la construcción del Túnel Sumergido.
Eduardo Vega Yunes quiso la candidatura a diputado federal por el distrito de Xalapa rural y como estaba predestinado para Motita lo pararon con la subsecretaría de Desarrollo Social, bajo el principio filosófico que “en política lo que se compra con billete… sale barato”.
JOVEN PRIISTA TERMINÓ POZOLEADO…
José Christian Morales Carreto quería la candidatura a presidente municipal de Xalapa para lo que tenía guardadito un fondo de cien millones de pesos; pero lo pararon con un secuestro, cuyo desenlace hasta el día de hoy se desconoce, aun cuando en la elite priista pudieran tener información bien pozoleada, es decir, cocinada, precisa, concreta y específica.
Javier Herrera Borunda soñó con la candidatura priista uni a diputado federal por Cosamaloapan y lo pararon… por más que organizó eventos fidelistas.
Ricardo Landa, expresidente del CDE del PRI, quiso realizar vida política y de pronto, zas, lo pararon y desde hace cuatro años se dedica a vender leche de casa en casa en su pueblo.
José Ricardo Ruiz Carmona quiso la Secretaría de Desarrollo Social a la partida del titular, Jorge Alejandro Carvallo Delfín, a la curul federal, y lo pararon. Incluso, lo despidieron del gabinete, mientras, digamos, quizá, acaso, las aguas podridas del SAS, Sistema de Agua y Saneamiento Metropolitano, dejan de apestar.
José Aniceto Tello Allende soñó con un SAS eficiente, siempre y cuando le extendieran la mano desde el gobierno de Veracruz para evitar el colapso económico y financiero, y lo dejaron con la mano tendida, es decir, lo pararon.
También pararon al joven Alfredo Gándara Andrade, quien deseaba mudar de curul, de la local a la federal, y quedó con el alma en un hilo, refugiado en sus ángeles de la guarda y querubines en los que cree a ciegas.
A Shariffe Osman también la pararon en su legítima aspiración de gobernar Emiliano Zapata y la descarrilaron en las urnas, con tanta frustración que por lo pronto se retiró de la política para casarse y la maternidad.
Al diputado local, Juan Manuel Velázquez Yunes, también lo pararon cuando quiso brincar de la curul local a la federal… a cambio de su voto para aprobar la gubernatura de dos años en el Congreso, que otorgó; pero sin que le cumplieran la palabra empeñada.
Hay, pues, muchos testimonios de que en Veracruz a los jóvenes los paran porque se atraviesan otros intereses políticos, económicos y sociales.
Por lo tanto, el alcalde Américo Zúñiga es un mentiroso.
Incluso, quedó probado que es un Pinocho cuando negó que había ordenado asesinar a 700 perros callejeros en Xalapa en víspera de los Juegos Centroamericanos.
Y también miente cada vez que habla de transparencia y rendición de cuentas que él mismo taponeó cuando, por ejemplo, era presidente de la Comisión de Vigilancia del Congreso y nunca, jamás, escuchó el clamor popular de los malos manejos de Elizabeth Morales García como presidenta municipal de Xalapa.
Las versiones son que el subsecretario de Finanzas y Planeación, Juan Manuel del Castillo, está sorprendido con el número de aviadores en la dependencia y, claro, les estaría dando cuchillo para, en todo caso, cambiar unos nombres por otros… También se habla de que está reduciendo el gasto público, como hombre de la confianza absoluta del gobernador… De ser así, constituye un viaje a la aventura intrépida explorar el número de aviadores  en todas y cada una de las dependencias del gobierno de Veracruz.

El piñero de la Cuenca

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