sábado, 19 de octubre de 2013

@suntos del Poder

Por Manuel CARVALLO

Aunque pocos estén de acuerdo, el gobernador tiene razón en señalar que se debe escuchar a los maestros, antes de meterle las manos…Sin embargo, se debe de entender en la cúpula gubernamental, que un problema particular está afectando a la pluralidad y la mayoría siempre manda…¿o no?
Sí, hay que agotar todos los recursos, pero no se debe tolerar que un grupo de 10 mil maestros que aún están fuera de sus aulas, provoquen daño físico, económico y hasta moral a dos millones de alumnos y a siete millones de habitantes.
No es que se esté pidiendo mano dura al gober, sólo se le está exigiendo lo que le corresponde a la ciudadanía en general, un estado de derecho, un estado en paz, con sus carreteras libres como siempre, con sus presas abiertas como día a día…y como siempre una vida cotidiana sin contratiempos…
Queda claro que los maestros están exigiendo sus derechos laborales, profesionales y humanos, los cuales deben ser tomados en cuenta, sin embargo, esos derechos deben ser exigidos…sin afectar a otros, sin afectar a la gran mayoría.
Supongamos que la semana pasada los traileros hubiesen atentado contra los maestros en la entrada de la zona portuaria de Veracruz, en reclamo de su derecho al trabajo digno y a la libertad de circulación por las carreteras y autopistas del estado, que hubiese habido heridos y muertos, ¿a quién culparía el gobierno?
Sí, se debe ser tolerantes, se tiene que agotar el dialogo, pero ante la cerrazón de algunos cuantos, porque sólo queda menos del 10 por ciento de los maestros veracruzanos  en una supuesta lucha magisterial; que se puede hacer.
En un principio eran 100 mil maestros los que reclamaban sus supuestos derechos, hoy no son ni tres mil, como quedó claro el pasado jueves, durante la supuesta megamarcha que se realizó en la ciudad de Veracruz a la que solo asistieron dos mil docentes, contando a los de otros estados…no se puede dar privilegios a estos ante la exigencia de 7 millones de veracruzanos que quieren vivir tranquilos.
Primero fue la delincuencia, hoy son ellos, los maestros los que impiden a la ciudadanía que salga a las calles y carreteras, después ¿qué pueden esperar?
La verdad es, que esos que se llaman líderes siguen utilizando a la “masa” magisterial para ganar una tajada, como siempre, pese a que son gente pensante…la solución es trabajar bajo protesta y no perjudicar a la sociedad que, además, ya está en el hartazgo y a punto de levantarse en su contra.
Javier Duarte aseguró que en su Gobierno no se iba a tocar a ningún maestro, eso queda claro y es entendible, pero si se debe castigar con la norma a quien no acuda a sus áreas de trabajo, pero más aún, se debe llevar a la cárcel a quien afecte a la mayoría…aunque les duela, ¿o no?, porque ya basta de tanta intolerancia…FIN.

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