viernes, 21 de octubre de 2016

Papel Social

Hábitat III y los retos del desarrollo urbano sostenible 

Por: Javier Herrera Borunda

Es un hecho innegable que en tan sólo diez años la población mundial habitará en más del sesenta por ciento en zonas urbanas. En el artículo anterior ya comentábamos que en 2025 seiscientas ciudades concentrarán la riqueza que se genere en el planeta.
Ante esta realidad no podemos hacer caso omiso de las implicaciones que ello entraña, de ahí que la Organización de las Naciones Unidas haya organizado entre los días 17 y 20 del presente mes la Tercera Conferencia sobre Vivienda y Desarrollo Urbano Sostenible “Hábitat III” en la ciudad de Quito, Ecuador.
A a la reunión asistieron cerca de cincuenta mil personas entre las que se incluyen autoridades, especialmente alcaldes, de todos los continentes, investigadores, académicos y estudiosos para debatir los grandes retos que conlleva la urbanización sostenible en la Agenda de los Objetivos del Desarrollo para 2030.
Uno de ellos es la planeación de la movilidad urbana que implica el transporte de personas y mercancías y el desplazamiento no motorizado. Es indudable que el foco de atención debe centrarse en el mayor bienestar de los habitantes de las ciudades que no deben ser víctimas a lo largo de sus vidas del congestionamiento vehicular de sus calles e incluso de sus aceras y de la contaminación ambiental que ello provoca. Remodelar el paisaje urbano y hacer uso del espacio público de manera más satisfactoria para los residentes de las ciudades debe ser prioridad en cualquier Plan de Movilidad Urbana.
Ciudades como Barcelona y Nueva York han desarrollado un concepto interesante que han denominado “supermanzanas” en las que el objetivo es recuperar las calles para la gente, limitando en estas circunscripciones el uso de vehículos motorizados con el objetivo de que las calles que incluyen sean de uso peatonal y los cruces de las mismas permitan a los niños y adolescentes jugar con libertad y sin riesgos.
Las denominadas supermanzanas son parte del trazo urbano actual y cada una de ellas se integra hasta de nueve manzanas contiguas en las que las calles e intersecciones están en su mayoría cerradas al tránsito y se utilizan como espacio común entre los habitantes de las mismas, incluyendo parques, jardines y plazas de comercio y recreación con servicios que se abastecen después de las diez de la noche en unidades impulsadas por electricidad.
La mayoría de los habitantes de estas pequeñas concentraciones urbanas ha dejado de lado el uso de automóviles y se transporta en bicicletas o hace uso del extraordinario sistema de transporte urbano multimodal que ha logrado desarrollar la también conocida como ciudad condal.
El uso de vehículos impulsados por electricidad, como una de las principales medidas de movilidad alternativa en las ciudades, fue utilizado en Habitat III como ejemplo de transportación no contaminante. De manera gratuita un autobús con capacidad de transportación de ochenta personas, veinte sentadas y sesenta a pie, y cinco automóviles que tienen capacidad de hasta cuatro personas brindaron servicio de transportación a los asistentes a este foro. Los autobuses cuentan con dos motores, uno en cada llanta trasera y pueden recorrer hasta 400 kilómetros sin necesidad de recargarse, mientras que los autos cuentan con una autonomía de trescientos.
Uno de los objetivos centrales de la reunión fue la evaluación del avance que se ha logrado en el abatimiento de la pobreza en las grandes urbes frente a los compromisos de los Estados firmantes de la Agenda de Objetivos para el Desarrollo 2030. Cabe señalar que América Latina y el Caribe es la región del mundo en desarrollo más urbanizada del planeta, sin embargo, este proceso se ha realizado sin planeación y se ha visto acrecentado por constantes flujos migratorios de personas procedentes de las zonas rurales que han encontrado espacios de vida en las periferias asentándose en terrenos irregulares y sin servicios, dando origen a lo que se conoce como cinturones de miseria de las grandes urbes y obligado a las autoridades a proporcionarlos de manera precaria.
La Ley General de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano enviada por la Cámara de Diputados al Senado de la República fue aprobada por el Pleno esta Cámara colegisladora el pasado 13 de octubre. Su principal objetivo consiste en evitar el crecimiento desordenado de nuestras ciudades y los asentamientos irregulares que se construyen en zonas de riesgo. De manera adicional establece los criterios de coordinación entre los tres órdenes de gobierno para la planeación, crecimiento, mejoramiento y conservación sustentable de los asentamientos humanos y centros de población.
Sobre vivienda y desarrollo sostenible nuestro país requiere la construcción o mejora de más de más de cincuenta millones de viviendas, la reordenación de la movilidad en sus centros urbanos, el manejo sustentable de los residuos que se producen en sus ciudades, eliminar los altos índices de contaminación de sus mantos acuíferos y atmosféricos, abatir las inequidades a que da origen la pobreza, sin duda grandes retos, entre otros, que debemos afrontar en el corto plazo.

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